Desmontando la falacia del inexistente Rito Francés Primitivo

La falacia del Rito Francés Primitivo

Este estudio debí haberlo abordado hace ya unos veinte años. Para ese entonces, estábamos inmersos en el trabajo de analizar la masonería continental francesa mediante el estudio de los rituales y grados que llevaron a la regulación de 1783/1786/1801 del Gran Oriente de Francia, así como volcar a la lengua española materiales académicos tan solo accesibles en fuentes académicas francesas o británicas, mayoritariamente. La masonería hispanoamericana precisaba de fuentes masonológicas sólidas e historiográficamente potentes para llevar a cabo una labor pedagógica indispensable que había sumido a nuestros países en un caos de analfabetismo masónico donde imperaban las falsedades, las leyendas conducentes al lucro o a la manipulación del pensamiento sociopolítico. Además, este Rito en particular, era un absoluto desconocido en el continente europeo (obviamente).

En ese entonces la cantidad de ritos masónicos aparecían para autoafirmar los posicionamientos de visionarios con clara finalidad crematística, y aprovechando el escaso conocimiento general en la orden en estos países, principalmente de habla hispana y sin acceso a fuentes fiables, crear sus chiringuitos semi sectarios donde mostrarse los Sabios de lo Oculto a los ojos de los profanos o estudiosos.

Así se crearon lanzaderas y publicaciones sin base científica alguna, como la revista "Heraldo Masónico" y semejantes donde supuestos líderes del conocimiento masónico, escribían artículos que impresionaban a sus lectores y reafirmaban sus posiciones progresistas fundamentadas en mitos y leyendas que reforzaban unas caducas bases nacionalistas ab origo, e integradoras de las más absurdas teorías que les proporcionan una falsa imagen de ocultismo de la supuesta auténtica verdad, una verdad que había sido perseguida y manipulada por las fuerzas e intereses de quienes temían que ésta saliera a la luz. A la cabeza se encontraban Francmasones reputados en sus orientes como Eduardo Edgardo Polo, Darío Rojas o Ramón Espadas entre los más valorados por sus seguidores.

Para iniciar este trabajo de desenmascaramiento histórico, vamos a tomar, como ejemplo, parte de unos "Ensayos del Rito Francés Primitivo", del Q.·.H.·.Ramón Espadas y Aguilar, e.·.e.·.o.·.e.·.. Este es un fragmento editado de sus escritos tomado del "Heraldo Masónico No. 3 del mes de Agosto de 1998".

Reconocimiento y Regularidad: Antecedentes Históricos

Por el Q.·.H.·.Ramón Espadas y Aguilar, e.·.e.·.o.·.e.·.

Fragmento editado de sus escritos.

Tomado del Heraldo Masónico No. 3 del mes de Agosto de 1998.

Éste tema, embrollado, y explotado por los más altos jerarcas de los ritos inglés y escocés, solamente puede esclarecerse estudiando sus antecedentes históricos desde su origen. Es mucho lo que se ha escrito sobre el particular, pero sin la debida fundamentación histórica, lo que ha dado origen al embrollo y a su explotación, por lo que en este trazado vamos a dar la explicación histórica de este tema.

La Edad media

Carlomagno, en el siglo romanos XIII, rey de los Francos y Emperador de Occidente, consolidó su imperio con la colaboración de los poderes religiosos y civiles, dando origen al Orden Teológico-Feudal.

La dilatada conexión del señorío y el clero feudalizó la iglesia, que adquirió inmensos territorios; el sacerdote se convirtió en señor feudal y el señor feudal asumió la dignidad eclesiástica, convirtiéndose en perfectos dominadores, existiendo muy poca diferencia entre el poder eclesiástico y el señorial. Pero el poder eclesiástico creció más gracias al astuto uso de sofismas por parte de los servidores del altar, basados en la cita evangélica "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", lo que facilitó al clero la imposición de contribuciones, en forma de "diezmos", y el ejercicio del derecho territorial-jurisdicción-, que provenía, según Tomás de Aquino, del privilegio eclesiástico (episcopado), de enseñar, legislar, administrar y juzgar. Esto dio al clero una situación política, económica y social predominante, que le permitió despojar poco a poco, a los señores feudales, de sus señoríos y privilegios nobiliarios y convertir a la iglesia en señor feudal de los señores feudales.

Para perpetuar éste orden Teológico Feudal, y garantizar a la Iglesia su situación privilegiada y dominante, el clero procuraba, con su doctrina y enseñanza encadenar al hombre, por toda su existencia, a la clase en la que le había tocado nacer, evitando de éste modo su progreso incapacitándolo para adquirir los medios del saber y de las riquezas, a fin de no competir y superar a las castas dominantes de aquél orden social.

Deseaban que el mundo fuese perpetuamente estático y dependiente de la voluntad de Dios, regido por el papado y las monarquías de su obediencia, donde la iglesia retenía la preponderancia en la formación de las conciencias y controlaba la enseñanza.

Los maestros no podían enseñar sin la "licencia docendi" de la autoridad eclesiástica, y está solamente se daba a los maestros que aceptaban la ideología eclesiástica y la subordinación al magisterio de la iglesia.

Los eclesiásticos aplicaban rigurosamente la máxima de San Agustín "La filosofía es la sirvienta de la Teología" y todos los acontecimientos se subordinaban a la Teología.

La Iglesia era la única fuente de conocimiento, todo razonamiento debía estar orientado a consolidar y sistematizar a través de un método abstractamente lógico y formalista, la verdad absoluta revelada por Dios. Para imponer su concepción teológica y acabar con la oposición, la rebeldía y la herejía, el clero se valía de todas las armas, inclusive el soborno, el veneno y la inquisición.

Cuando fallaba este método teológico, los dirigentes de la iglesia oponían una concepción filosófica ortodoxa a las concepciones consideradas heréticas o, si era necesario, modernizaban sus doctrinas.

Al principio del régimen feudal, la Masonería Operativa gozaba de privilegios de casta, pero al reafirmarse el poderío clerical sobre el poderío civil, este privilegio fue desconocido, su organización fue perseguida y cualquier manifestación del descontento se reprimía con encarcelamiento o quemado vivo al masón sospechoso que no lograba refugiarse en los lugares donde no les podía alcanzar la Inquisición.

La francmasonería renacentista.

En la primera mitad del siglo XVI, durante el reinado de Francisco I (1494-1547), la corriente científico naturalista se desarrollaba en Francia, así como las actividades de la Francmasonería, porque los Francmasones franceses contaban entre sus asociados con los mejores artistas e intelectuales del país y muchos extranjeros que iban a París invitados por Francisco I como Leonardo da Vinci (1452-1519) y Miguel Servet (1511-1553), entre muchos intelectuales, quienes se distinguieron en los trabajos de las agrupaciones francmasónica francesas, en su trabajo por el progreso de las artes y de las ciencias.

En centro de las actividades francmasónicas estaba en el Colegio de Francia, creado para cultivar y extender los nuevos conocimientos. Este plantel funcionaba de la misma manera que la Academia de Arquitectura de Milán, fundada por da Vinci, y se caracterizó por la actitud de sus componentes, que no se conformaban con clasificar el saber adquirido, sino que observaban directamente los fenómenos de la naturaleza y hacían las deducciones más acertadas. Con este método de estudio y de trabajo se logró que sucumbieran las corrientes de actividad mental teológica, que se basaba en la autoridad de los sabios antiguos, y se fundó la ciencia moderna.

Los francmasones franceses fueron los primeros en precisar la forma de organización y los objetivos ideológicos de sus agrupaciones, que sirvieron como principios básicos de la Francmasonería Universal, los que solían llamarse en algunos lugares "Antiguos Límites" o "Landmarks". Estos principios básicos fueron formulados y aprobados en la Asamblea General de los Francmasones Franceses que se reunió en París en el año 1523 y se distinguió por su carácter eminentemente progresista y liberal, adoptando como forma de organización la de la Masonería Operativa, libre de la influencia clerical.

Estos principios básicos determinaban la obligación de luchar por la separación de la filosofía de la teología, la libertad de pensamiento y de investigación científica, la aplicación del método científico experimental a la filosofía, el intercambio de conocimientos entre los seres humanos, la libertad de conciencia religiosa, la abolición de los privilegios, el derecho de los pueblos a gobernarse libremente, y la universalidad, cosmopolitismo, libertad, igualdad y fraternidad, entre otros principios.

Con la muerte de Francisco I, en 1547, terminó la tolerancia para la labor francmasónica y principio una era de persecución, organizada por el clero a raíz de la contrarreforma.

Los hombres sabios, los artistas y los sospechosos por su afiliación a las agrupaciones francmasónicas, perseguidos por el clero y especialmente por los jesuitas, se vieron obligados a refugiarse en las zonas fuera de la influencia de éstos.

Inglaterra: Reformas a los Antiguos Linderos del Rito Primitivo Francés.

Inglaterra fue, por diversas causas, el lugar más apropiado y más seguro para los francmasones desde 1558, cuando subió al trono Isabel I (1533-1603) de la Casa Tudor, hija de Enrique VIII y de Ana Bolena. Por estas causas, el centro del actividades francmasónica se trasladó a Londres.

En la primera mitad del siglo XVI la Masonería Operativa, estaba bien organizada y adelantada intelectualmente, organizó el movimiento francmasónico inglés aprovechando la participación activo de Tomas Moro (1478-1535), Gran Canciller de Enrique VIII, hombre progresista y el servidor público más honrado del reino, habiéndose conformado el primer grupo francmasónico en 1525.

La muerte de Moro, aunque afectó a la francmasonería no la hizo desaparecer. El reinado de Isabel I de 1558 a 1603, fue favorable al desarrollo del movimiento francmasónico, debido a que muchos prominentes francmasones llegaron a ocupar puestos de responsabilidad en el gobierno y otros francmasones se distinguieron como hombres de ciencia, filósofos, historiadores, poetas, entre ellos Francisco Bacon (1561-1626) y Guillermo Camden (1551-1623), quienes secretamente dirigían la francmasonería inglesa y la preparaban para lo que fue la gloriosa jornada del siglo XVII.

El establecimiento en 1629, de la dictadura del rey Carlos I (1600-1649), de la católica Casa de los Estuardo, marcó una nueva era para la francmasonería inglesa, que agrupaba a los elementos progresistas que se oponían al gobierno monárquico. Durante dos meses se reunieron en Logia los directores de la oposición, después de la disolución del tercer Parlamento por Carlos I, habiéndose examinado detenidamente tanto la situación política y los medios para combatirla. Después de muy largos debates, se llegó al acuerdo unánime respecto a estos puntos: 1) Reorganizar la Francmasonería Inglesa excluyendo de su seno a los elementos sospechosos por su simpatía con el clero y la nobleza. 2) Agrupar en logias a los directivos del movimiento revolucionario, tanto de las ciudades como en las poblaciones del interior del país, con el objeto de coordinar los trabajos de organización de las masas descontentas con el gobierno dictatorial. 3) Proclamar como principio básico de la Francmasonería de Inglaterra la lucha por la abolición de la monarquía y el establecimiento de la república. 4) Propagar la necesidad del movimiento revolucionario popular para derrotar la tiranía y castigar severamente a los culpables. 5) Adiestrar secretamente a un ejército para la defensa del Parlamento, reclutando entre la población descontenta y perseguida por sus creencias religiosas y por su rebeldía apagar los impuestos del Gobierno no autorizados por las Cámaras.

Diez años trabajaron intensamente las logias preparando en secreto a los hombres destinados a asestar el golpe mortal a la monarquía.

El Ilustre Hermano Oliverio Cromwell (1599-1658) figuraba como comandante del 67 Escuadrón compuesto de los "Hermanos Rojos". El pueblo acudió inmediatamente con dinero y diferentes valores en ayuda del Parlamento y mientras las personas de alta posición y el clero ayudaban a Carlos I, el 23 de octubre de 1642 comenzaron las hostilidades de Edge- Hill, batalla que terminó en victoria para los realistas, pero en mayo cambió la situación con la batalla de Granthan, en la que triunfaron los parlamentarios debido a un audaz ataque de los "Costillas de Hierro" y la caballería de los "Cabezas Redondas" bajo el mando de Cromwell.

Los presbiterianos, al verse desplazados pidieron el apoyo de los escoceses, armaron un nuevo ejército bajo el mando del duque de Hamilton y emprendieron la marcha hacia Inglaterra.

Cromwell salió a combatir el nuevo brote reaccionario, derrotó a Hamilton y penetró en Escocia. El 9 de octubre de 1648 la Cámara recibió el informe de la terminación de la campaña y de la renovación del Parlamento escocés en forma favorable para la unión entre Inglaterra y Escocia.

Cuando Cromwell volvió de Escocia trajo muchas pruebas relativas a la traición de los presbiterianos. Inmediatamente fueron convocados los directivos de las agrupaciones francmasónicas y se puso a discusión el futuro plan de acción de la francmasonería inglesa. Se llegó a la conclusión unánime de que solamente con la desaparición del rey y la proclamación de la República quedarían a salvo los principios por los que el pueblo combatió durante siete años.

Procesado y juzgado el Rey Carlos I, el 23 de enero de 1649 fue decapitado en Whitehall, lo que constituyó el primer paso para el establecimiento de la República.

Mientras se estabilizaba el nuevo régimen en Inglaterra, el clero y los monárquicos provocaron un levantamiento armado en Irlanda y otra rebelión en Escocia, llamando para encabezarla el príncipe de Gales, al que proclamaron rey con el nombre de Carlos II (1630-1685).

Después de muchas batallas, Cromwell logró aniquilar la rebelión monarquista el 3 de septiembre de 1651 en Worchester, siendo esta última batalla en la lucha por la República Inglesa y aunque Carlos II, quien dirigían la batalla logró huir a Holanda, murieron 25 Loores juntamente con el duque de Hamilton y el duque de Roshe.

Estabilizado el régimen republicano, la francmasonería reunió a todos los agremiados y en esta reunión se resolvió encaminar las actividades a las labores constructivas como en los tiempos normales. Fue proclamado Cromwell como su director principal "ad vitam" y se rindió honores a sus colaboradores muertos y a los que lo acompañaron hasta la última batalla.

En ésta reunión fue redactada definitivamente la "Carta de Constitución de la Francmasonería Inglesa", aprobada en Londres en 1651, la que posteriormente fue aceptada en calidad de "límites" o "Landmarks" de la Francmasonería Universal, en sustitución de los "Principios básicos de la Francmasonería" aprobados en París en 1523. Consistió esta reforma en la modificación de los artículos 13, 16 y 17, precisando los objetivos más adecuados para la época moderna, quedando como sigue: 13) por la implantación del educación laica en las escuelas. 16) Por la abolición de la esclavitud humana. Y 17) Por la abolición de la monarquía y el establecimiento de la república.

La lucha contra las monarquías y a favor del establecimiento de la república como régimen ideal, tuvo una gran influencia en las luchas políticas de Europa y originó la idea de fundar la República Norteamericana y, posteriormente la formación de las Repúblicas Latinoamericanas.

Los enemigos del progreso no descansaban en su labor destructiva, pero mientras vivía Cromwell ellos recibían ejemplar castigo; mas el 3 de septiembre de 1658 murió el protector de la República y lo sucedió en el puesto su hijo Ricardo Cromwell (1626-1712), por nombramiento hecho por el Consejo de Estado.

Ricardo no tenía la experiencia para gobernar un pueblo, por lo que los enemigos de la República se aprovecharon de esta circunstancia y se apoderaron del gobierno y lo hicieron abandonar el protectorado. Carlos II (1630-1685) restauró la monarquía en 1660 y liquidó la república. Los francmasones y todos sus aliados progresistas fueron cruelmente perseguidos y por orden de Carlos II fueron profanadas las tumbas de Cromwell, Bradsaw, Ireton y Pride, cuyos cuerpos fueron colgados en orcas durante varios días para sembrar el terror y sus cabezas fueron clavadas sobre la entrada de Westminster. Esto sucedió el 14 de febrero de 1661.

Nacimiento del Rito Inglés.

En Inglaterra, al fallecer Guillermo III de Orange (1650-1702), en marzo de 1702, la sucedió su cuñada Ana (1665-1714), hija de Jacobo II, última reina de la Casa Estuardo. En 1714, con Jorge I (1660-1727) se instaura la casa de Hanover (que reina en la Gran Bretaña hasta nuestros días), quien tuvo que afrontar, en 1718, la última arremetida jacobita, que fue fácilmente reprimida.

Con este monarca, el poder pasó a manos de la nueva aristocracia, la del dinero, que era intransigente; los nuevos gobernantes, una vez erradicados de la Gran Bretaña el jacobitismo católico y sus logias, y viendo estabilizada su situación político-económica, resolvieron liquidar a sus otros enemigos, el último reducto progresista, la francmasonería revolucionaria, la que les estorbaba con su filosofía materialista y con el radicalismo de su programa de lucha.

La labor de liquidación fue encomendada a los calvinistas, quienes prepararon cuidadosamente el terreno para terminar con la disidencia progresista.

Para éste objeto fundaron, con ayuda de y protección del gobierno, varias logias seudomasónicas con elementos conservadores y se valieron de algunas Cofradías reaccionarias que existían desde la época de las monarquías absolutas. Para formar la Primera "Gran Logia" seudofrancmasónica escogieron cuatro cofradías, las más antiguas de Londres, que fueron llamadas "logias de las tabernas": del Ganso, de la Corona, del Manzano y del Romano, controladas totalmente por el clero calvinista. Los componentes de estas Cofradías, reunidos en pleno, se constituyeron en "Gran Logia" y nombraron una comisión compuesta por King Calvert, Desaguliers, Payne y Anderson, para elaborar el "Proyecto de Constitución" de ésta "Gran Logia", de espíritu netamente conservador, que "animaba a las antiguas Cofradías y sus principios constitucionales, como de los usos transmitidos por la tradición" desde la Edad Media.

Se resolvió excluir de esta "augusta masonería", a los hombres de oficio y a los del arte de edificar propiamente dicho, proclamándose los constituyentes como "francmasones" y como "constructores de los templos simbólicos".

De esta manera, la tarea de la Comisión de Anderson y socios consistía en formular las bases constitucionales e ideológicas, que pudieran justificar los preceptos jurídicos de la organización de las nuevas agrupaciones, que estaban destinadas a ser útiles tanto la monarquía constitucional de la gran Bretaña, como al clero calvinista y episcopal y a los grupos sociales que controlaban el poder público.

La "Gran Logia" seudofrancmasónica se constituyó el día 24 de junio de 1717, en la taberna del Ganso y en la Parrilla y fue elegido como su primer Gran Maestro, Antonio Sayer. El 25 de Marzo de 1722 la obra de Anderson fue aprobada y se ordenó su impresión, que se realizó en 1723.

La obra del teólogo Anderson resultó una burda imitación de las Constituciones de las cofradías católicas medioevales; comienza con un relato imaginativo de la descendencia de la masonería de Adán, personaje bíblico muy conocido, y termina con unos "principios y reglas" parecidos a los de las agrupaciones semireligiosas, místicas y apolíticas.

Anderson y Payne no dejaron en su Constitución ningún vestigio de espíritu democrático y progresista en las agrupaciones seudomasónicas, para que pudiera agradar a los monárquicos y al clero y episcopal y presbiteriano, con lo que se permitía ocupar puestos de responsabilidad a los nobles y al clero.

Así nació la masonería inglesa, conocida actualmente como rito inglés o York, autodenominada como "regular" por su apego a las normas formuladas por el clérigo Anderson.

La Regularidad y el Reconocimiento

En la masonería inglesa Andersoniana se negaba el derecho de libre asociación y se imponía a las Logias la obligación de funcionar "bajo dispensas" o con "patentes" otorgadas por los Grandes Maestros. Se consideraban "irregulares", "clandestinas" y "rebeldes" a las logias que no se sometieron al control de estos impostores y se les perseguía con la cooperación de la policía y del gobierno conservador.

Las seudomasonería inglesa no tuvo el menor escrúpulo en proclamarse "La antigua fraternidad de libres y aceptados masones" y se extendió, en el siglo XVII, a todos los países monárquicos y sus colonias, a través de los representantes de la Gran Bretaña.

Ella se considera dueña absoluta del territorio mundial y para obtener la sumisión a sus postulados utiliza como medios el otorgamiento de "Patentes" y el procedimiento del "Reconocimiento" para calificar de masónicas únicamente a las potencias que acepten sus principios conservadores.

Los "Principios y Reglas" de Anderson, consignados en su Constitución sirven desde entonces como fundamento de los "Límites inviolables" o "Landmarks" que no deben ser transgredidos por ninguna obediencia, logia, masón, so pena de ser declarados "irregulares", principios que además no pueden ser jamás reformados.

Sin embargo, como no existe una sola versión de los "Landmarks" de la masonería Andersoniana, sino distintas recopilaciones de diversos autores, que difieren entre sí, la Gran Logia Unida de Inglaterra emitió en 1929 unos "Principios de Reconocimiento" que utiliza como guía para determinar si un organismo es "regular", según su concepción, considerando a los demás como no masónicos.

Estos principios son: regularidad de origen; creencia en el gran arquitecto del universo (G.·.A.·.D.·.U.·.) (Dios) y voluntad revelada; juramento sobre el volumen de la ley sagrada (Biblia); admisión exclusivamente de hombres y prohibición de relación con obediencias que admitan mujeres; autoridad exclusiva de las Grandes Logias sobre los grados simbólicos; presencia en todos los trabajos de la Biblia, la escuadra y él compás; prohibición de tratar en logia asuntos políticos y religiosos; y, estricta observancia de los "antiguos límites", usos y costumbres Andersonianos.

En lo que tiene que ver con la masonería del Rito Escocés, se organiza bajo Patente que le abre el paso al reconocimiento, su trabajo es en secreto, su enseñanza gradual, en los grados simbólicos de aprendiz, compañero y maestro, basada en el contenido de las liturgias. En el área coloca en la escuadra y él compás y el libro de la moral, la Biblia.

Proclaman la existencia de "un principio creador, al que rinden culto bajo el nombre de Grande Arquitecto del Universo" (Dios) y trabajan bajo los auspicios de la Gran Logia, por el bien de la humanidad, de la orden y de la logia en particular.

Si bien no imponen límites a la investigación de la verdad, prohíbe en sus logias toda clase de discusiones políticas y religiosas.

Sus Landmarks son la creencia en un ser supremo, la creencia en la inmortalidad del alma, la obediencia a la autoridad del país donde se vive. Sus trabajos son simbólicos y sus enseñanzas litúrgicas.

Como los grados simbólicos de la masonería escocesa suelen ser administrados por obediencias "regulares" de Rito Inglés, reconocidas por la Gran Logia Unida de Inglaterra, los "antiguos límites" de ésta se aplican también a la primera.

En cuanto a la enseñanza, como la masonería de los ritos inglés y escocés enseña litúrgicamente, la mayoría de sus adeptos toman las liturgias como la masonería.

Por su parte, la francmasonería progresista, desde su nacimiento entiende por "regularidad" la institución de las Logias de acuerdo con los principios, usos y costumbres de la masonería desde la época de los constructores libres y con los principios progresistas de 1523 con sus reformas de 1651; el trabajo en secreto; la enseñanza gradual en los grados de aprendiz, compañero y maestro aceptado; coloca sobre el ara los útiles de trabajo: la regla, el nivel, el mazo, la escuadra y él compás y el libro de la ciencia, la geometría; y no necesitan de patentes y reconocimiento.

Sus trabajos se verifican: por el progreso del género humano; por la verdad científica; por la unión, cooperación y solidaridad entre todos los francmasones del universo; y tiene como lema: "saber es poder".

La Francmasonería Progresista Universal efectúa sus enseñanzas por medio de Academias.

A manera de conclusión se puede afirmar que el "reconocimiento" constituye la aceptación de principios monárquicos y religiosos, lo que significa una traición a los principios republicanos y laicos.

Por su parte, la "regularidad" Andersoniana, obtenida por la vía del otorgamiento de "patentes", constituye un torniquete a la libertad de conciencia y pensamiento.

Orígenes del Rito Francés Moderno

Introducción

Cuando surgen alegres coloquios entre los QQ.·.HH.·. y aparece la sana curiosidad impulsada por la pregunta de ¿Cuál es el origen del Rito Francés Moderno?, por experiencia les digo que al Q.·.H.·. que le toca contestar, por lo general toma tres posiciones las cuales son:

a) Lo observa como un ser extraño recién salido de una nave espacial y después se encoge en hombros cuyo significado es que no sabe;

b) Le cuenta una historia bíblica; o alguna historia mitológica fabulosa que por poco no aparecen duendecitos y hadas que genialmente se podría llevar a las pantallas del cine; y,

c) Le indican que ese tema no es de conocimiento del grado de quien pregunta.

Pero pocos son aquellos que pueden contestar de una manera objetiva; esto puede suceder debido al poco interés de los queridos hermanos por conocer del tema; o, a la escasa bibliografía del Rito Francés Moderno en idioma castellano; lo que contrasta con la abundante bibliografía de otros ritos como: el Escocés Antiguo y Aceptado e Inglés que pese a que pueden confluir con el Rito Francés Moderno en muchos aspectos; son bien diferentes en otros.

Veamos entonces, que dentro de la masonería contemporánea, existen tres corrientes básicas bien definidas, las cuales para efectos didácticos se denominan:

-Corriente conservadora; sostiene la necesaria creencia en un Dios revelado y no admite a la mujer en la Orden.

-Corriente liberal donde permite el análisis de temas sociales, pero no los de política partidista, admitiendo la libertad de conciencia y absteniéndose de los debates metafísicos, dejando además a criterio de la logias o grandes Logias la admisión de la Mujer en su seno; y,

-Corriente progresista, trabajando por el triunfo de la Verdad científicamente demostrable, luchando también por la separación de la teología y de la filosofía, mediante la aplicación del método científico en la filosofía y apoyando la implicación política y social, fundamentada en los Antiguos Límites de 1523.

Con esto comprendemos que “dentro de la masonería existen varias masonerías”; pero por lo general el común de las personas enceguecidas por el desconocimiento y el fanatismo grosero, nos meten a todos en el mismo saco; ya que para el ciudadano común: “o todos somos parte de la masonería conservadora; o todos somos parte de la masonería liberal; o todos somos parte de la masonería progresista.”

El Rito

El Rito según el Diccionario de la R.A.E. sostiene dos acepciones la primera: Costumbre o ceremonia; y la segunda; como conjunto de reglas establecidas para el culto y ceremonias religiosas.

Desde el punto de vista masónico, el rito, es un símbolo en moviendo, conformado por el conjunto de reglas, ceremonias e instrucciones propias de cada uno de los diversos grados, pertenecientes a un mismo sistema.

Muchos ritos en el pasado, no se transmitían por escrito; sino de manera oral. Proliferando inmensa y espontáneamente entre los francmasones, producto de las relaciones interpersonales, cuando algún Francmasón, provenía de algún lejano país o ciudad y visitaba otro; éstos Francmasones visitantes compartían con total libertad sus costumbres rituales masónicas foráneas, las cuales eran asimiladas y se las mezclaban con el ritual local, generándose uno nuevo y después de un tiempo este nuevo ritual, era modificado nuevamente; o caía en el olvido, adoptándose otro.

Es por ello que todo rito en la Francmasonería fue creado en base a uno anterior desde tiempos inmemorables de la antigüedad y fue aplicado tomando en cuenta la realidad psico-social de su tiempo; es por ello que ningún rito tiene la última palabra y la verdad absoluta; y con el pasar de los tiempos se agregan o se suprimen, frases, diálogos, alegorías, etc. esto con la finalidad de que el rito masónico en todas sus enseñanzas se armonice con el tiempo en el que vive cada hermano; aunque en el caso del Rito Francés Primitivo, creado por el Q.·.H.·. Leonardo Da Vinci en el siglo XVI y con sus reformas en el siglo XVII, este rito sorprendentemente se adelanta a su tiempo, pues en aquel momento, ya se hablaba de combatir la esclavitud humana, de luchar contra la monarquía absolutista, de fomentar el libre ingreso de la mujer a la Francmasonería, de incentivar el estudio científico, etc.; hechos que la humanidad conquistó siglos después.

Volviendo otra vez a los Ritos y Rituales que por lo general, obedecen a un contexto en el tiempo-espacio, esto lo podemos demostrar prácticamente con la comparación entre una iniciación en el Antiguo Egipto en el siglo IV A.C. ; y, otra iniciación en una de nuestras logias de Rito Francés Moderno en el siglo XXI; en la primera para el ingreso se sometían a las más duras exigencias físicas, a los juicios divinos llamados, Ordalías, etc; en cambio en la segunda todo trato cruel e inhumano se encuentra prohibido y las ordalías en la actualidad ni en broma se las revive quedando un recuerdo lejano en los sonidos de los viajes iniciáticos y que en el Rito francés éstos viajes simbolizan, las tres etapas del ser humano.

Con esta comparación de iniciaciones totalmente, diferentes podemos entender que el principio de vibración de la sabiduría hermética que fue recogida por el materialismo dialéctico; se aplica en la construcción; destrucción y la reconstrucción ritualística; realidad que choca y contrasta con los pensamientos fanáticos de que tal o cual rito es el genuino e inmutable desde hace miles de años o inicios de la creación.

Influencia de Francia en la Ritualidad Masónica

En la Historia de la Masonería Europea y mundial, Francia ha tenido un papel importante; ya que es en este país donde se han creado, o se han reformado gran cantidad de ritos Masónicos, y no se han escapado a la relación con Francia, los Ritos: Francés Primitivo, Escocés Antiguo y Aceptado, Francés Moderno; Memphis Mizraím, etc.

Por ello que por el carácter territorial que algunos HH.·. sostienen que son Ritos Franceses en mayor o menor medida.

Francia y su Masonería en el Siglo XVIII

En éste país, coexistían dos tipos de masonería: la masonería primitiva y la masonería operativa.

La primera que ya sabemos que fue creada por los Sabios Renacentistas, concebida en Italia y creada en Francia, con el apoyo de Francisco I.

La segunda conformada por los constructores que erigían las catedrales, Palacios, Puentes y demás construcciones, y que se sabe que muchos de ellos tenían distintos criterios sobre la Iglesia en su hegemonía por el poder de Europa y el mundo; puesto que muchos de los siervos y esclavos de aquella institución, constituían una seria competencia desleal de mano de obra en las construcciones. Además muchos Señores Feudales, protegían y contrataban para sus obras a constructores, los mismos que perdían sus privilegios y trabajos cuando los señores Feudales perdían sus riquezas en manos de la Iglesia.

A estas dos formas de masonería aparece una tercera, que llega desde Inglaterra, no es la masonería Cronweliana progresista y pro republicana e inspirada en el Rito Francés Primitivo; sino es la masonería del Cura Anderson, de la Gran Logia de Londres; y llega al continente Europeo en las maletas de los seguidores de la casa Católica Real de los Estuardo, esta masonería era muy diferente a la masonería “filantrópica, filosófica, progresista y progresiva” que tanto en nuestros templos escuchamos; ya que, ésta masonería buscaba a cualquier precio el restablecimiento de la casa de los Estuardo, y todos los recursos que se conseguían eran para fomentar regimientos militares al servicio de aquella casa real; ya que existía una rivalidad con la casa Real Protestante de los Hannover en Inglaterra; y por consecuencia esta masonería exportada desde Londres, era una masonería de tipo pro-monárquico y católico.

Es así que en este ambiente, nace en 1738 la “Gran Logia Inglesa de Francia dirigida como era de esperarse por miembros de la Aristocracia simpatizante de la Casa Real de los Estuardo, como lo fueron: el Lord Derwentwaters; el Lord Hamowester; el Duque de Antín; Luís de Borbón Conde de Clermont, etc; éste último elegido como Gran Maestro en 1743.

Poco a poco estas “distinguidas autoridades masónicas”, le fueron prestando poca importancia a sus funciones y comenzó a generarse un choque y resistencia ritualística entre las Logias de la metrópoli; y de las Logias de la Metrópoli con las Logias que se encontraban en las Provincias; puesto que muchos de los QQ.·.HH.·., se resistían a aceptar íntegramente la forma de trabajo ritual impuesta e importada desde Inglaterra; ya que provenían de masonerías anteriores a la Masonería Londinense Andersoniana, porque provenían de la masonería del Rito Francés Primitivo, vale decir que este Rito, posee grades diferencias y posiciones respecto a las aclamaciones, purificaciones mitológicas, viajes iniciáticos, etc. con otros ritos.

Para desmontar la exposición anterior, precisamente mediante la aplicación de un método científico historiográfico y masonológico, vamos a replicar con el siguiente estúdio analítico:

La verdad del Rito Francés Primitivo

El texto que he compaertido —extraído de los escritos del autor masónico Ramón Espadas y Aguilar— aborda la historia de la masonería desde una perspectiva marcadamente ideológica, romántica y militante (específicamente ligada a la corriente que denomina "francmasonería progresista").

Desde el punto de vista de la historiografía moderna y científica, nuestra intuición prévia es completamente acertada: el ensayo carece de bases históricas fiables, mezcla mitos con realidad y sostiene afirmaciones que son científicamente insostenibles.

A continuación, analizo los principales puntos por los cuales este texto entra en el terreno de la leyenda y la pseudohistoria:

1. La invención de orígenes en el Renacimiento (Leonardo da Vinci)

  • Lo que dice el texto: Afirma detalladamente que Leonardo da Vinci, junto a Paolo Toscanelli y Américo Vespucio, fundó en el norte de Italia la "Masonería Moderna" o "Francmasonería" a través de la Academia de Arquitectura de Milán.
  • La realidad histórica: Esto es un mito contemporáneo sin ninguna prueba documental. No existe un solo registro de la época que vincule a Leonardo da Vinci con logias masónicas ni operativas ni especulativas. La masonería propiamente dicha evolucionó a partir de los gremios de constructores (canteros) medievales en las islas británicas (Escocia e Inglaterra), no en las academias humanistas italianas del siglo XV o XVI.

2. Anacronismos institucionales (Asamblea de París de 1523)

  • Lo que dice el texto: Asegura que en 1523 se reunió una Asamblea General de Francmasones Franceses en París que aprobó los "Antiguos Límites" (Landmarks) con postulados como la separación de la filosofía y la teología, la libertad de conciencia y el derecho de los pueblos a gobernarse libremente.
  • La realidad histórica: En 1523 no existía la "francmasonería universal" con un cuerpo ideológico ilustrado, liberal y laico. Estos conceptos (libertad de conciencia, laicismo, republicanismo) son propios de la Ilustración del siglo XVIII y de las revoluciones burguesas. Proyectarlos al siglo XVI es un anacronismo burdo. Los gremios de constructores de esa época en Francia eran profundamente católicos y estaban regulados por la corona o las autoridades locales, no eran sociedades secretas de librepensadores políticos.

3. Instrumentalización de figuras históricas (Oliver Cromwell y Tomás Moro)

  • Lo que dice el texto: Presenta a Tomás Moro (1525) como organizador de la francmasonería inglesa y a Oliver Cromwell como un "Ilustre Hermano" al mando de un escuadrón masónico, afirmando que la Revolución Inglesa de 1642 y la ejecución de Carlos I fueron planificadas secretamente en logias.
  • La realidad histórica: Ni Tomás Moro (un ferviente católico que prefirió morir antes que romper con el Papa) ni Oliver Cromwell (un puritano radical cuya motivación era estrictamente religiosa y parlamentaria) fueron masones. La historiografía masónica seria (como la corriente de investigación de la Logia Quatuor Coronati) ha demostrado que, aunque en el siglo XVII ya empezaba a haber "masones aceptados" (miembros ajenos al oficio de la construcción) en Inglaterra, las logias no operaban como partidos revolucionarios ni repúblicas secretas.

4. Sesgo ideológico en la creación de la Gran Logia de Londres (1717)

  • Lo que dice el texto: Trata la fundación de la Gran Logia de Londres en 1717 y las Constituciones de Anderson (1723) como un complot de "calvinistas impostores", "monárquicos" y "clero episcopal" para destruir a la masonería revolucionaria originaria.
  • La realidad histórica: Aquí el autor invierte la cronología oficial aceptada por la ciencia histórica. El nacimiento documental de la masonería especulativa (la moderna) ocurre formalmente en 1717 en Londres. Las Constituciones de James Anderson, aunque contienen una sección mítica (la genealogía de la masonería desde Adán, que el propio texto critica con razón como imaginativa), introdujeron por primera vez la tolerancia religiosa en una época convulsa, pidiendo a los masones solo suscribir a "la religión en que todos los hombres están de acuerdo" (dejando de lado las guerras particulares entre católicos y protestantes).

5. La distorsión del concepto de "Rito Francés Primitivo"

  • Lo que dice el texto: Sostiene que el Rito Francés Primitivo de los siglos XVI y XVII ya contemplaba "fomentar el libre ingreso de la mujer" y "combatir la esclavitud humana".
  • La realidad histórica: El abolicionismo y los derechos de la mujer en la masonería (como las logias de adopción y más tarde la masonería mixta) no se materializan de forma organizada hasta fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX. Ningún rito del siglo XVI promovía el ingreso de mujeres en igualdad de condiciones en corporaciones de constructores.

Conclusión y Opinión

El ensayo pertenece al género de la mitología masónica justificativa. Durante los siglos XVIII y XIX, era una práctica sumamente común dentro de las diferentes ramas de la masonería inventar árboles genealógicos e historias legendarias que ligaran su corriente particular a grandes sabios de la antigüedad (Egipto, Pitágoras) o del Renacimiento (Leonardo) para ganar legitimidad frente a sus rivales.

El autor utiliza la historia no como una ciencia de investigación empírica basada en documentos contrastados, sino como una herramienta pedagógica y política para validar la corriente Liberal y Progresista frente a la corriente Conservadora Regular anglosajona. Como pieza literaria u opinión interna de un sector de la orden, es un reflejo de los debates sobre el laicismo y el adogmatismo de finales del siglo XIX y el siglo XX (como las reformas del Gran Oriente de Francia de 1877); pero como documento histórico, carece de cualquier valor científico y académico. 

Desde la perspectiva estricta de la ciencia histórica, el "Rito Francés Primitivo" como un cuerpo ritual estructurado y operativo en los siglos XVI o XVII jamás existió.

Es una construcción puramente mítica e ideológica inventada a posteriori (principalmente en el siglo XIX y principios del XX) con el fin de otorgar una pátina de antigüedad inmemorial, legitimidad y pretendida pureza a determinadas corrientes de la masonería liberal, laica o de los llamados "Ritos Primitivos".

Para comprender por qué esta denominación es un fantasma historiográfico, conviene desglosar los hechos:

1. La falsedad de un rito pre-1717 en Francia

La masonería especulativa moderna nace formalmente con la Gran Logia de Londres en 1717. Antes de esa fecha, en Francia no existían logias especulativas autónomas que practicaran un sistema de grados codificado bajo el nombre de "Rito Francés". Lo que existía en el suelo galo eran las corporaciones operativas medievales (el Compagnonnage), cuyas costumbres, secretos de oficio y estructuras eran de carácter gremial y católico, y nada tenían que ver con los postulados políticos, filosóficos o de equidad de género que el texto de Espadas y Aguilar pretende atribuirles.

2. El verdadero origen del Rito Francés (Siglo XVIII)

El verdadero y legítimo Rito Francés (u Ordre Maçonnique de France) no es "primitivo" ni anterior a la masonería inglesa; al contrario, es hijo directo de ella:

Nace en el siglo XVIII como una codificación y adaptación a la idiosincrasia gala de los rituales que los masones británicos (especialmente los exiliados estuardistas) llevaron a Francia a partir de 1725.

Su primera gran regularización y fijación oficial fue realizada por el Gran Oriente de Francia entre 1783 y 1786 (el Régulateur du Maçon), fijando los tres grados simbólicos y, posteriormente, las Órdenes de Sabiduría.

3. El uso del adjetivo "Primitivo" como estrategia de legitimación

En la historia de las organizaciones iniciáticas, cuando una corriente añade a su nombre las palabras "Primitivo", "Original" o "Auténtico", casi siempre nos encontramos ante un fenómeno de reinvención de la tradición. Al carecer de una línea de transmisión documental regular o al querer diferenciarse drásticamente de las corrientes mayoritarias (como el Rito Escocés Antiguo y Aceptado o el Rito York), ciertos autores e impulsores de ritos minoritarios crearon relatos donde afirmaban poseer los "verdaderos y primigenios secretos" que supuestamente habían sido adulterados por el Gran Oriente de Francia o la Gran Logia de Londres.

Conclusión

Decir que el "Rito Francés Primitivo" existió en la época de Leonardo da Vinci, Tomás Moro o en 1523 es un absurdo histórico equivalente que afirmar que la aviación comercial existía en la Edad Media.

Lo que sí existió fue la corriente del Rito Francés a partir del último tercio del siglo XVIII, la cual fue evolucionando con el tiempo (por ejemplo, con la reforma adogmática de Louis Amiable en 1886) hasta convertirse en el estandarte de la masonería liberal y progresista. Pero toda la narrativa que sitúa un "Rito Primitivo" anterior a la propia fundación de la masonería especulativa no es más que literatura romántica, respetable como elemento folclórico o mitológico interno de una obediencia, pero radicalmente inexistente para la historia científica.

El primero que utilizó el concepto de Rit Primitif refiriéndose al Rito Francés, fue Roëttiers de Montaleau en 1807 para contrarrestar la proliferación en Francia del REAA, indicando que el Rito Francés  era anterior al REAA y practicaba las practicas primeras o primitivas en suelo Francés.

Efectivamente, el uso del término Primitif (primitivo) aplicado al Rito Francés en ese contexto histórico específico no respondía a una antigüedad medieval real, sino a una magistral estrategia de contraofensiva institucional y jurídica orquestada por uno de los hombres más brillantes de la masonería gala: Alexandre-Louis Roëttiers de Montaleau.

Para poner en valor esta afirmación, contextualicemos el escenario de 1804 a 1807, que explica perfectamente el movimiento de Montaleau:

El contexto: La invasión del REAA y la crisis del Gran Oriente

En 1804, el Conde de Grasse-Tilly regresó a Francia portando las patentes del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) recién organizado en Charleston (1801). Su éxito fue fulminante: fundó el Supremo Consejo del Grado 33º para Francia y la Gran Logia General Escocesa, atrayendo masivamente a la nobleza imperial bonapartista y amenazando la hegemonía y la centralización que el Gran Oriente de Francia (GODF) tanto había tardado en consolidar tras la Revolución Francesa.

Aunque en diciembre de 1804 se firmó un apresurado Concordato para fusionar ambas estructuras, la tensión era insostenible. Los "escoceses" acusaban al Rito Francés (fijado entre 1783 y 1786) de ser un sistema "moderno", simplificado y desprovisto de la pompa y el prestigio de los altos grados escoceses.

La jugada maestra de Roëttiers de Montaleau (1807)

Como Gran Venerable de Honor y verdadero cerebro conductor del GODF, Montaleau entendió que para combatir al REAA no bastaba con la fuerza administrativa; necesitaba legitimidad histórica.

Es ahí donde introduce argumentalmente la noción de que el Rito Francés era, en realidad, el Rito Primitivo:

  • Prioridad temporal en suelo francés: Montaleau argumentaba que los tres grados simbólicos y las cuatro Órdenes de Sabiduría más una V del Rito Francés emanaban directamente de las primeras logias introducidas en Francia en la década de 1720 por los exiliados británicos (la masonería de los "Modernos"). Por lo tanto, era el rito originario o primitivo de la masonería francesa.
  • Denuncia del REAA como "novedad": Al calificar al Rito Francés de Primitivo, Montaleau colocaba al REAA en la posición de ser un producto "nuevo", artificial, importado de América y compuesto por una acumulación hipertrófica de grados (los 33 grados) que distorsionaban la pureza de la tradición primera.

De la defensa jurídica al mito decimonónico

Lo que en manos de Montaleau en 1807 fue un brillantísimo argumento de jurisprudencia masónica y defensa institucional para salvaguardar la soberanía del Gran Oriente de Francia, fue lo que lamentablemente autores posteriores (como el propio Espadas y Aguilar en su línea o ciertos creadores de sistemas marginales en el siglo XIX) tergiversaron por completo.

Transformaron un concepto de "antigüedad relativa" (el Rito Francés es el primitivo de Francia frente al REAA de 1804) en un mito de "antigüedad absoluta" (haciéndolo descender de Leonardo da Vinci o de asambleas fantásticas en 1523).

Nuestra acotación sitúa el problema en su sitio exacto: el "Rito Francés Primitivo" no fue una organización nacida en el Renacimiento, sino una hábil etiqueta defensiva de la lícita e histórica tradición francesa del siglo XVIII frente a la irrupción del escocismo decimonónico.

Joaquim Villalta, 33º R.E.A.A., V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la V Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal.
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 al Or.·. de Porto.
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano-Supremo Consejo Neogranadino.
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador.
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas.
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze.
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France et la Pincipauté d'Andorre du Rite de Cerneau.
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección.
Teniente Comendador del Souverain Grand Chapitre des Sublimes Princes du Royal Secret - l'Ordre du Royal Secret.
Masonólogo.

Paso al Oriente Eterno de Patrick Négrier, un referente único en el pensamiento filosófico y masonológico.

Ha sido un golpe durísimo para mí conocer esta noche que Patrick Négrier ha pasado al Oriente Eterno.

Patrick deja un vació insustituible para el pensamiento filosófico dentro de la Orden. Su perdida me hace sentir la desolación de quien fue un verdadero Maestro para mí, generoso en sus enseñanzas y reflexiones, y que me obsequió con algo tan bello y profundo como es su amistad. Sin su ayuda, apoyo, sugerencias y transferencia de conocimientos, mi crecimiento como masón e investigador no hubiera sido ni la cuarta parte sin lo que él me aportó en vida en nuestras conversaciones, reflexiones, con erudición infinita y su generosidad inmensa. 

Agradezco al Gran Arquitecto del Universo que, mediante su Providencia, me ofreciera esta experiencia única vital.

Recuerdo tus reflexiones sobre la inmortalidad, como el legado dejado en el transito de nuestra existencia encarnada en el mundo. Tu legado es inmenso y tú eres ya inmortal. Descansa en paz. Con todo mi afecto y gratitud:

Joaquim Villalta

Ce fut un coup très dur pour moi d'apprendre ce soir que Patrick Négrier est passé à l'Orient Éternel. Patrick laisse un vide insubstituable pour la pensée philosophique au sein de l'Ordre. Sa perte me fait ressentir la désolation de celui qui fut un véritable Maître pour moi, généreux dans ses enseignements et ses réflexions, et qui m'a honoré de quelque chose d'aussi beau et profond que son amitié. Sans son aide, son soutien, ses suggestions et son partage de connaissances, ma croissance en tant que maçon et chercheur n'aurait pas été le quart de ce qu'elle est sans ce qu'il m'a apporté de son vivant lors de nos conversations et réflexions, avec une érudition infinie et une immense générosité.

Je remercie le Grand Architecte de l'Univers qui, par sa Providence, m'a offert cette expérience vitale unique.

Je me souviens de tes réflexions sur l'immortalité, comme le legs laissé lors du passage de notre existence incarnée dans le monde. Ton héritage est immense et tu es désormais immortel. Repose en paix. Avec toute mon affection et ma gratitude :

Joaquim Villalta

Sobre el "Rito Francés Moderno de 1783"

Muchas son las teorías e hipótesis variopintas sobre la denominación “Rito Francés Moderno de 1783” basados en documentos datados en fechas posteriores y que pretenden alejarlo de una conexión de lo que sería el “Régulateur du Maçon” editado en 1801 a través de ciertos manuscritos supuestamente hallados en 1783 pero publicados sobre una datación posterior, concretamente en 1812. Estos rituales vinculados a través de injertos, manipulaciones, añadidos o mezclas con los de la “Madre Logia Escocesa de Marsella” (cuyo nombre inicial fue en su origen “Respetable Logia Saint-Jean d’Écosse”, fundada hacia 1751) y los del “Régulateur du Maçon”, se nos presenta la reconstrucción de un “Rito Fancés en Siete Grados” denominado igualmente “Rito Moderno” fruto del trabajo de determinados Hermanos en los años 1970 de esa zona provenzal y marsellesa, principalmente.

Esta expresión sobre determinadas prácticas rituales francesas, llevaron a un colmo de confusiones a los investigadores futuros para determinar el origen del denominado Rito Francés Moderno de 1783 y su vinculación con las prácticas que finalmente fueron reguladas y adoptadas por el Gran Oriente de Francia debido a lo distantes y variables prácticas como todos sabemos.

Es por ello que en la traducción y análisis comentado que se pubicó en 2010 por la Editorial MASONICA fruto de un trabajo de investigación de Joaquim Villalta y Víctor Guerra, miembros del “Círculo de estudios del Rito francés Roëttiers de Montaleau”, denominó a su obra de investigación “Rito Francés Moderno 1783/1786/1801”. En ella se pretende de forma analítica siguiendo los materiales rituales franceses del Siglo XVIII que desembocaron al Régulateur du Maçon entrado el siglo XIX:

Entrar en el discurso analítico masonológico de aquellos que alejan este 1783 del resultado final de 1801 nos llevaría un largo trabajo que no vamos a re-exponer ahora en este espacio. Simplemente, pretendo expresar de forma simple el porqué en determinadas obediencias (y en la mía misma) trabajamos el “Rito Francés Moderno de 1783” bajo unos argumentos ciertamente claros y lógicos, basados en materiales certeros y acontecimientos históricos palpables y objetivos.

Para mí, resulta evidente que conecta con el Régulateur du Maçon, del cual el término 1783 proviene del primer ritual aprobado por la Cámara de Grados. Estos rituales fueron elaborados íntegramente bajo la supervisión de Roëttiers de Montaleau.

En mi opinión, todo este misterio se creó mediante préstamos arbitrarios. Por eso era necesario regularlo. La aprobación y validación oficial de los tres primeros grados simbólicos (o Grados Azules: Aprendiz, Compañero y Maestro Masón) del Rito por parte del Gran Oriente de Francia se publicó entre 1785 y 1786. El proceso se desarrolló según las siguientes etapas clave: 

Julio de 1785: La Cámara de Grados del Gran Oriente de Francia, bajo la dirección de figuras como Alexandre-Louis Roëttiers de Montaleau, completó la labor de unificar, redactar y codificar los textos de los tres grados simbólicos. 
 
1786: El Gran Oriente de Francia aprobó y adoptó oficialmente estos textos unificados, y luego distribuyó los manuscritos a sus registros de correspondencia para garantizar la uniformidad de su trabajo. la denominación «Rito Francés de 1783» —o, más comúnmente, la codificación de 1783-1786, según la terminología histórica— se deriva de un hito administrativo e histórico fundamental: 1783 marca el inicio oficial del proceso técnico y político de codificación del Rito por parte del Gran Oriente de Francia. 
Desde una perspectiva metodológica e histórica, este año sirve como punto de referencia por tres razones principales: 
 
1. Inicio de la labor de la Cámara de Grados 

Si bien la creación teórica de la Cámara de Grados se decretó a finales de 1782, fue en 1783 cuando esta comisión comenzó su labor. Bajo el liderazgo de Alexandre-Louis Roëttiers de Montaleau, los comisionados iniciaron en 1783 la tarea de recopilar, examinar y perfeccionar la gran cantidad de cuadernos rituales utilizados por las logias francesas. Su objetivo era eliminar las adiciones superfluas y establecer un texto puro y unificado para los tres primeros grados (Aprendiz, Compañero y Maestro Masón). 

2. La Fundación del Gran Capítulo General de Francia (Altos Grados) 

El sistema del Rito Francés no fue diseñado exclusivamente para las Logias Azules; requería la estructuración de los Grados de Sabiduría o Altos Grados. El 2 de diciembre de 1783, siete capítulos de Altos Grados parisinos se unieron para fundar el Gran Capítulo General de Francia. Este último redactó los rituales de las cuatro órdenes que coronan el Rito Francés (Elegido Secreto, Gran Electo Escocés, Caballero del Oriente y Caballero Rosa-Cruz). Cuando este Gran Capítulo se unió al Gran Oriente de Francia en 1786, el sistema de siete grados quedó plenamente establecido dentro de dicho Gran Oriente. Por lo tanto, el punto de partida de toda esta estructura superior fue diciembre de 1783. 
 
3. Diferenciación de las reformas subsiguientes

En la historiografía masónica, añadir el año al nombre del rito es esencial para identificar con precisión la etapa de su evolución. 
Hablar del «Rito Francés de 1783» (o 1786) se refiere al Rito Francés moderno en su pureza original del siglo XVIII, distinguiéndolo claramente de las reformas seculares o filosóficas que sufrió en los siglos XIX y XX, tales como: 

La reforma Murat (1858) 

La reforma Amable (1887, que eliminó las referencias al Gran Arquitecto del Universo) 

El rito francés Groussier (1938/1955) 

Así pues, la fecha de 1783 se utiliza para establecer el "nacimiento institucional" del rito tal como lo conocemos, marcando el momento preciso en que la masonería francesa decidió recopilar y formalizar su propia tradición ritual.

Joaquim Villalta, 33º R.E.A.A., V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés,
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la V Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal.
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Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano-Supremo Consejo Neogranadino.
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Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.
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Teniente Comendador del Souverain Grand Chapitre des Sublimes Princes du Royal Secret - l'Ordre du Royal Secret.
Masonólogo.

El Valle de Josafat en los rituales y divulgaciones primigenios

Cuando revisamos las primigenias divulgaciones y rituales, e incluso compendios posteriores de ya bien entrado el Siglo XVIII, aparece ante nuestros ojos la cita de un lugar sagrado, bendecido y ciertamente misterioso donde se expresa que se halla ubicada la Logia: este lugar es el Valle de Josafat mencionado en los pasajes bíblicos del libro de Joel (Jl 3.2 y 12). Este “valle de bendiciones” e incluso “lugar del juicio de Yahveh, precisa de una técnica hermenéutica que aporte una comprensible relación con la exégesis bíblica que será proyectada en los materiales masónicos primigenios.

A tal efecto, recurro a la sapiencia del masonólogo, filósofo y amigo, Patrick Négrier, expuesta en su ingente obra y a mis conversaciones con él, quien siempre me da la pista a seguir para encontrar respuesta a mis interrogaciones.

Para ello vamos a ubicarnos en el material del Graham y la genealogía del Mot de Maçon de 1726: el Graham es un ritual de la Palabra de Masón pero que contiene algunos materiales de los Antiguos Deberes como lo hacía también el Dumfries nº4 de 1710, si bien mientras el Dumfries yuxtaponía ambas tradiciones rituales haciendo seguir a una versión de los Antiguos Deberes una versión del Mason Word, el Graham hace inserir completamente los elementos del Mot de Maçon en la trama misma de una versión de los Antiguos Deberes, evocando el toque de maestro de los “cinco puntos” y la palabra de Maestro “Marrow in this Bone” (materiales del Mason Word) en el sujeto de Noé (figura de los Antiguos Deberes).

Para explicar la inserción de los materiales del Mason Word en una trama de los Antiguos Deberes, o la aceptación en Logia de personas ajenas al oficio, así como otras especificidades también de gran importancia, deberíamos dedicar un análisis de los Antiguos Deberes contenida en el Graham así como de los materiales intervinientes para explicar tal hecho.

Centrándonos en este ensayo en el cometido de explicar la aparición y la hermenéutica del Valle de Josafat, hablaremos de Betsalé’el, la práctica de la aceptación y el juramento de secreto:

En tiempos de Betsalé’el, el constructor del tabernáculo del Éxodo (Ex. 31, 1-5), los dos hermanos del rey Alboyne (figura tomada de los Antiguos Deberes, pero representando alegóricamente a Moisés) “desearon ser instruidos” por Betsalé’el “en su noble ciencia”. “Él consintió con la condición de que no la revelarían el uno sin el otro para hacer una triple voz –en otro trabajo abordaré este tema y la Regla de Tres-; entonces inauguraron un juramento y les enseñó las partes teórica y práctica de la masonería […] Fue entonces cuando los masones fueron contados entre los reyes y príncipes. Finalmente, cercana la muerte de Betsalé’el deseó ser enterrado en el Valle de Josafat. Se grabó sobre él, conformemente a su mérito –lo que fue cumplido por esos dos príncipes-, y se grabó lo siguiente. “Aquí yace la flor de la masonería superior a muchos otros compañeros, hermano de un rey y de dos príncipes. Aquí yace el corazón que pudo esconder todos los secretos, aquí yace la lengua que jamás los reveló”. Este pasaje del Graham es claro: utiliza la figura de las Constituciones de 1723 sobre Betsale’el (uno de los arquitectos de los tres principales monumentos de la Biblia) para asignarle de una parte la práctica de la aceptación en logia de personas ajenas al oficio de masón (que eran frecuentemente nobles) y por otra parte el juramento de secreto característico del rito de la Palabra de Masón (podemos preguntarnos también de paso si la “flor” en cuestión no hacía referencia al acróstico TULIP (tulipán) cuyas letras eran las iniciales de los “cinco puntos del calvinismo”).

Quiero hacer notar que la práctica de la aceptación no era propia solamente a las logias practicantes del Mot de Maçon: esta se encontraba ya en las logias practicantes de los Antiguos Deberes. Y remarquemos también que el “valle de Josafat” cuyo nombre significa “YHVH juzga”, y que aparece en Joel 4, 2-12 como siendo el lugar del juicio final, se encontraba ya mencionado en el Examen d’un maçon de 1723, probablemente en relación con el juramento de secreto por el cual el masón juraba no revelar nada del rito bajo pena de padecer la pena capital el día del juicio final (compárese con el contenido del juramento de secreto en el Edinburgh de 1696). De hecho, el Graham menciona el “valle de Josaphat” en relación con el hecho que Betsale’el no reveló nada de los secretos de la masonería. Como precisión importante, debemos indicar que en el rito del Mason Word, y esto desde el Edinburgh de 1696, el secreto solamente se refería sobre los elementos del rito y no sobre la pertenencia de sus miembros a la logia, como lo confirma durante la primera mitad del Siglo XVIII la existencia de procesiones públicas de masones donde en el transcurso de las mismas estos desvelaban inevitablemente su pertenencia.

Joaquim Villalta, 33º R.E.A.A., V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés,
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la V Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal.
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553.
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano-Supremo Consejo Noegranadino.
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador.
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas.
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze.
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France et la Pincipauté d'Andorre du Rite de Cerneau.
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección.
Teniente Comendador del Souverain Grand Chapitre des Princes du Royal Secret - Ordre du Royal Secret.
Masonólogo.

Masonería en el Siglo XXI: "Renacer o Morir"

          ACADEMIA V IMPÉRIO

13.º Ciclo de Estudos do Rito Moderno ou Frances
Reinventar a Maconaria - Diálogo na Diversidade

Cidade do Porto - 14 e 15 Novembro de 20255

Ponencia presentada por el M.·. I.·. H.·. Joaquim Villalta

“Renacer o Morir” 

Muy Ilustres Hermanas y Hermanos, respetable auditorio, me dirijo a vosotros lleno de felicidad de participar una vez más, aunque sea a distancia en esta forma delegada, en esta magnífica Academia del V Império, en cuya primera edición tuve el honor de asistir y participar en su primera edición.

Ese fue el comienzo de la construcción de un atanor de pensamiento que continúa volcando su mejor elixir con el paso de los años.

Esta ponencia pretende ser sintética, directa y, sobre todo, sincera conmigo mismo y mi visión masónica actual, transcurrido más de una década.

La Orden, llena de valores éticos, morales, de una orto-praxis difícilmente superable, ha demostrado sucumbir a la ignorancia, el fanatismo, la ambición, el orgullo, la envidia y el fanatismo, de manera alarmante e incluso vergonzosa. Esos asesinos del Hiram legendario han crecido como la hiedra y tenemos al enemigo en casa.

Nos llenamos la boca con orgullo de ser los ideólogos y portadores de las soluciones que precisa el mundo, un mundo que en realidad es plural y multiverso; de haber construido un templo sostenido por la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad y el Amor, cuando en cambio, en el interior de nuestras logias o capítulos, en las alturas de las Obediencias o Altos Cuerpos, despreciamos al diferente, al distinto, no lo reconocemos, le llamamos ilegítimo.

Definitivamente siento vergüenza ante una praxis actual que valora al pavo real en ocasiones con un analfabetismo de nuestro origen, ser, estar y evolucionar.

La ambición por el control, por el descrédito al que está en otra parte, solo nos demuestra que, detrás de una retórica barata, no hay absolutamente nada sólido intelectual o espiritualmente de lo que pretendíamos tener desde ese 1717 fundacional.

Os prometo que este lamentable estado no me hunde anímicamente, al contrario, me da alas para seguir el objetivo que todo masón debe tener: ideales claros que nos conduzcan a lo bueno sabio y justo, autoperfeccionamiento, búsqueda del conocimiento, humildad, implicación en la justicia social, dar amor a la humanidad y a los Hermanos (si se dejan).

De hecho, la filantropía y el amor son los grandes motores que mueven a la sociedad avanzada, pues le hacen desarrollar habilidades y fórmulas que pueden ser aplicables para conseguir un desarrollo ético, cultural y material.

Pero inevitablemente, debemos hacer una introspección, y siguiendo un proceso cuasi comparable a la meditación oriental, llevar a cabo unos ejercicios psicoanalíticos y prácticos: contemplar algunas ilustraciones de las Vanités, un tipo de naturaleza muerta. Este tipo de obras simbolizan la fragilidad de la vida, la fugacidad del tiempo y la futilidad de las posesiones mundanas, a menudo utilizando símbolos como calaveras, relojes de arena o velas consumiéndose.

Esta reflexión y contemplación que hacen aflorar nuestro “Sic Transit Gloria Mundi”, ejercita lo que la filosofía denomina “Wu Wei” en el Taoísmo, refiriéndose a un estado de vacuidad mental y emocional, la Vacuidad de la mente, que permite al sabio actuar espontáneamente y sin imposiciones.

Si, Hermanos y Hermanas. Aquí no debe haber imposiciones de ningún tipo, y los francmasones trabajan mediante lo que se denomina la individualidad colectiva, pues su finalidad es idéntica, por eso trabajan en conjunto de sus individualidades.

Lamentablemente algunos masones han perdido el rumbo: ya no son masones por su conducta banal, e incumplido todo tipo de promesas realizadas en su momento. Han caído en las mieles de la obtención del poder, como la fábula de Samaniego, y utilizan la masonería pera otros fines. Si recorremos el globo terrestre, vemos tráfico y compra de patentes, de grados, de contactos financieros y negocios laborales, discriminación por género, invenciones rituales donde aparece el sexo, y un largo etcétera de aberraciones claramente cercanas a la delincuencia.

No todos, obviamente somos así. Pero en los países más desarrollados la asistencia social ya suple la necesidad de la sanidad, la formación, y la ayuda incluso económica para subsistir, sin necesidad de aplicar la caridad dieciochesca. En otros lugares, aún los masones deben suplir aquellas deficiencias y necesidades que sus corruptos gobiernos mayoritariamente no dan la atención a la ciudadanía.

En mi entorno, en Europa, debemos renacer y reconstruirnos sin imposiciones arcaicas de reconocimientos de una supuesta élite de pedigrí analfabeto, y reconocernos como tal, simplemente por haber sido recibidos legítimamente siguiendo los pasos rituales oportunos sea cual sea el Rito, como bien apuntaba el Muy Ilustre Hermano Paul-Jean Girard, para dejar a la vista la verdadera y la falsa francmasonería.

La solución dependerá de la muerte de la ambición y del acomodamiento de una masonería cada vez más envejecida por no tener nada que ofrecer.

Trabajo, estudio, amor, ayuda al necesitado, implicación social desde la familia hasta nuestros puestos de trabajo, humildad, esfuerzo y trabajo, sobre todo trabajo. ¡Gloria al trabajo!

Facta, Non Verba desde la base. Actuando así, con la eliminación de los burdos comportamientos discriminatorios, y con la voluntad sincera de la Fraternidad aniquilando el ego, con valor y motivación la masonería renacerá de nuevo, con su estatus en el Siglo XXI. En caso contrario, morirá o será un fantasma grotesco a los ojos de una mente mínimamente lúcida.

He dicho.

Joaquim Villalta
M. I.,
V Orden Grado 9 y Último del Rito Moderno o Francés,
SGIG 33º, Rito Escocés Antiguo y Aceptado

Tratado de Amistad y Reconocimiento Mutuo entre la GLMMM y el SCRME


 Mis IIPPHH/as, me complace compartirles copia del Tratado firmado por el "Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador" y la "Grand Lodge of Modern Mixed Masons", una de las Potencias Masónicas mixtas más importantes a nivel internacional y de inmensa calidad dentro de la Orden. Ambas Organizaciones no veían coherente el seguir trabajando hombres y mujeres por separado. La mixtidad está imparable. Este tratado ́nos llena de amplia felicidad, pues en el REAA, la IPH Olga Vallejo es también la Teniente Gran Comendadora del "Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado", y a pesar de que la Potencia Masónica de naturaleza transnacional que ella preside es de Rito Moderno o Francés. siempre ha estado trabajando y colaborando con todas sus fuerzas en pro de la "International Confederation of Supreme Councils of the 33º Degree of the Ancient and Accepted Scottish Rite" aportando su sabiduría en el conocimiento profundo de las diversas manifestaciones del Escocismo a través de la historia. 

Tratado de Amistad y Reconocimiento Mutuo rntre la Honorable Order of Universal Co-Masonry y el SCRME

Anunciamos con infinito júbilo y honor este Tratado de Amistad y Reconocimiento Mutuo firmado entre la Honorable Order of Universal Co-Masonry y el Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador, donde la MPSGC Magdalena Cumsille y la Suprema Comendadora Olga Vallejo ponen de manifiesto el honor infinito que supone la práctica de los más elevados valores masónicos que representa la Masonería Mixta, donde se compagina coherentemrnte la Tradición masónica y espiritual, en igualdad de género acorde a la sociedad del Siglo XXI, con el ejemplo del crecimiento, intelectual filantrópico y ético de la humanidad. 

Estamos en Pie y al Orden y rogamos al GADU para que pronto podamos vernos todos juntos personalmente. 

Recibid nuestro más fuerte y triple abrazo fraternal. 

Olga Vallejo, V Orden, 33º

Analizando la esencia de los conceptos “Escocés” y “Escocismo”

Cuando nos preguntamos por la verdadera naturaleza del término «Escocés», esta palabra puede tener múltiples sentidos y en ocasiones resulta difícil de aplicarle una precisa definición según los usos que se han hecho del mismo.
A finales del Siglo XVIII, con tantísima riqueza masónica, podríamos distinguir tres significados establecidos según su uso.
Primeramente, “Escocés” sería de entrada el nombre de uno de los más antiguos altos grados, que conoció además por causas diversas numerosas variantes con el paso de los años.
Estos grados Escoceses conservaron siempre una gran importancia en los altos grados.
Un segundo sentido, por extensión, llevaría a convertir en sinónimos de altos grados a los términos escocés y Escocismo, sea cual fuere el sistema de altos grados del que se tratara.
Finalmente, en los años 1760, apareció en Marsella un cuerpo masónico denominado “Madre Logia Escocesa”.
Esta denominación manifiesta la legitimidad pretendida por dicha madre logia para todos los grados, comprendidos también los altos grados. Practicaba un sistema en siete grados de los más clásicos: Aprendiz, Compañero, Maestro, Maestro Perfecto, Elegido, Escocés y Caballero de Oriente.

Según Roger Dachez, el término « Escocés » aparenta simplemente traducir que entre los primeros masones tanto en Francia como en Inglaterra, se mantuvo el recuerdo del importante papel desempeñado por Escocia en la maduración final del sistema especulativo masónico.
Las palabras escocés, escocismo, llegaron a significar todo lo que la Masonería designó como eminente, elegido, particularmente digno de respeto y honor, sin tener que ver con un origen propiamente relacionado con la propia Escocia».

Desde 1733 encontramos la huella de una logia Temple Bar, en Londres, habiendo conferido el grado de Maestro Escocés («Scots Master» o «Scotch Master»). Fue también conferido en una logia de Bath en 1735 y en la logia francesa» «St. George de l'Observance» no 49 de Covent Garden, en 1736.

Pierre Mollier nos recuerda la cita de Paul Valéry en la que nos indica: “Las palabras pierden su significado a medida que crecen en valor”. Esta observación se aplica muy particularmente a la palabra “escocés”. Este término atribuido en masonería, de múltiples significaciones, se encuentra siempre dentro de una aureola de prestigio y de misterio. Los francmasones han forjado incluso el neologismo “escocismo”, Igual de elusivo al tratar de obtener una definición precisa. Debemos recordar los significados sucesivos que la palabra pudo llegar a tener en las logias.

Cronológicamente, “escocés” supone en primer lugar el nombre de uno de los más antiguos altos grados. Es en París, el 11 de diciembre de 1743, que encontramos el primer testimonio de la existencia del término. La Grande Loge de France pone en guardia a los hermanos contra lo que parece como una novedad: «Teniendo en conocimiento que desde hace poco tiempo algunos hermanos se presentan bajo el título de maestro escocés y reivindican en algunas logias, derechos y privilegios…».
En 1744, en L'Ordre des francs maçons trahi, el “abbé Pérau” expresa: "No ignoro que está habiendo un vago ruido entre los francmasones, respecto a una cierta orden a la que llaman los Escoceses, superior a lo que se afirma, masones ordinarios y que tienen sus ceremonias y sus secretos aparte". Parece que hubo, desde el principio, varias escuelas concernientes a las ceremonias y secretos particulares de los escoceses. Así, en París, el grado misterioso del abbé Pérau, condenado en un primer tiempo por la gran Logia de Francia en 1743, es según toda probabilidad, el que nosotros conocemos bajo la denominación de Escocés de las 3 JJJ., también llamado Escocés de París o Escocés de Clermont.

En la Francia meridional, la masonería parece haber primitivamente practicado otro tipo de escocés denominado «de la Bóveda », muy pronto presentado como una  como una «Masonería de Perfección». Este «Escocés de Perfección» versión francesa del Royal Arch británico, retoma un tema clásico del esoterismo judeo-cristiano. Revela la existencia de una palabra perdida, el verdadero nombre de Dios, cuidadosamente conservada en una bóveda secreta oculta bajo el Templo de Salomón. Estos grados de Escocés conservarán siempre una gran importancia en la masonería de altos grados. Por extensión, a partir de mediados del siglo XVIII, los términos “escocés” o “escocismo” se convierten en sinónimos de altos grados.
Este significado es probablemente el más legítimo, en cualquier caso, el más lógico.
A principios del siglo XIX, cuando el Gran Chapitre General de Francia se enfrentará a la concurrencia de un nuevo rito titulado "escocés", reclamará alto y claro su "ecocismo" y su perfecta regularidad "escocesa".

En los años 1760, como ya hemos apuntado, aparece en Marsella un cuerpo masónico que se denomina “Madre Logia escocesa” apelando la legitimidad sobre todos los grados comprendidos los altos grados. Esta tiene una gran proyección en Provence, después más ampliamente en el Midi francés y finalmente en París. En esta Madre Logia, lo que terminará denominándose “Rito Escocés” profesado por esta y sus logias hijas se refiere ante todo a los altos grados. No obstante, por razones poco claras, los grados azules practicados por la madre logia presentaban algunas particularidades como la colocación de los grandes candelabros alrededor del cuadro de logia. Por deriva semántica, se vino hablando de grados simbólicos del Rito Escocés, es decir, del rito practicado por la madre Logia Escocesa, lo que habría sido unos años antes un sinsentido, de características fundamentalmente Modernas a nivel formal.

Al inicio del Siglo XIX la corriente animada por la Madre Logia Escocesa se fusiona con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, versión francesa de la masonería de los Antiguos, aportada desde las Antillas y de los estados Unidos de América por los masones refugiados de Santo Domingo. Los usos “escoceses” y “Antiguos y Aceptados” fueron amalgamados para la masonería simbólica en la “Guía de los masones escoceses” entre 1804 y 1820 (fecha de su edición). Poco a poco, el término “escocismo” vino equívocamente (pues realmente hace alusión a los altos grados de otros ritos) a designar el Rito Escocés Antiguo y Aceptado en todos sus componentes, tanto en lo referente a la masonería simbólica como en la de los altos grados. Esta acepción de la palabra es no obstante puramente francesa, puesto que en la mayor parte de los países el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (o también denominado simplemente Rito Antiguo y Aceptado como sucede en Inglaterra y Gales, por ejemplo) suele ser exclusivamente un sistema de altos grados.

Al final de esta revisión histórica, y como ya apunté, uno puede preguntarse si no sería apropiado reservar el término "escocismo" para la masonería de altos grados, cualquiera que sea el sistema en cuestión.

Queda la pregunta del origen de la palabra "escocés". ¿Por qué los masones de la primera masonería especulativa, en la década de 1730, bautizaron el rango terminal donde fueron revelados los secretos más elevados de la Orden, Maestro "Escocés"? Encontramos, un poco antes, rastros de maestros escoceses en algunas logias inglesas. Es probable que conocieran el papel esencial de la masonería operativa escocesa en la formación de la masonería moderna especulativa. Al comienzo de la Francmasonería especulativa, este calificativo honró el origen geográfico, muy real, de los misterios más profundos de la Orden. 

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 del Grande Oriente Lusitano
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France du Rite Ancien et Accepté (Cerneau's Rite)
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección

Bibliografía base:

Pierre Mollier, “Naissance et essor du Rite Écossais Ancien Accepté en France :
1804-1826”
ÉDITIONS DERVY
2004

Pierre Mollier, Encyclopédie de la franc-maçonnerie”, Le Livre de Poche, 2008 “
article « Écossais ».

Joaquim Villalta, “Apuntes sobre Joseph Cerneau y su Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. El otro legado de Étrienne Morin.

Joaquim Villalta, “Palabra de Masón.

R.Dachez, “Histoire de la Franc-maçonnerie Française, p.61, PUF 2003.

Paul Naudon, “Histoire générale de la franc-maçonnerie, Presses universitaires de France, 1981.