El Valle de Josafat en los rituales y divulgaciones primigenios

Cuando revisamos las primigenias divulgaciones y rituales, e incluso compendios posteriores de ya bien entrado el Siglo XVIII, aparece ante nuestros ojos la cita de un lugar sagrado, bendecido y ciertamente misterioso donde se expresa que se halla ubicada la Logia: este lugar es el Valle de Josafat mencionado en los pasajes bíblicos del libro de Joel (Jl 3.2 y 12). Este “valle de bendiciones” e incluso “lugar del juicio de Yahveh, precisa de una técnica hermenéutica que aporte una comprensible relación con la exégesis bíblica que será proyectada en los materiales masónicos primigenios.

A tal efecto, recurro a la sapiencia del masonólogo, filósofo y amigo, Patrick Négrier, expuesta en su ingente obra y a mis conversaciones con él, quien siempre me da la pista a seguir para encontrar respuesta a mis interrogaciones.

Para ello vamos a ubicarnos en el material del Graham y la genealogía del Mot de Maçon de 1726: el Graham es un ritual de la Palabra de Masón pero que contiene algunos materiales de los Antiguos Deberes como lo hacía también el Dumfries nº4 de 1710, si bien mientras el Dumfries yuxtaponía ambas tradiciones rituales haciendo seguir a una versión de los Antiguos Deberes una versión del Mason Word, el Graham hace inserir completamente los elementos del Mot de Maçon en la trama misma de una versión de los Antiguos Deberes, evocando el toque de maestro de los “cinco puntos” y la palabra de Maestro “Marrow in this Bone” (materiales del Mason Word) en el sujeto de Noé (figura de los Antiguos Deberes).

Para explicar la inserción de los materiales del Mason Word en una trama de los Antiguos Deberes, o la aceptación en Logia de personas ajenas al oficio, así como otras especificidades también de gran importancia, deberíamos dedicar un análisis de los Antiguos Deberes contenida en el Graham así como de los materiales intervinientes para explicar tal hecho.

Centrándonos en este ensayo en el cometido de explicar la aparición y la hermenéutica del Valle de Josafat, hablaremos de Betsalé’el, la práctica de la aceptación y el juramento de secreto:

En tiempos de Betsalé’el, el constructor del tabernáculo del Éxodo (Ex. 31, 1-5), los dos hermanos del rey Alboyne (figura tomada de los Antiguos Deberes, pero representando alegóricamente a Moisés) “desearon ser instruidos” por Betsalé’el “en su noble ciencia”. “Él consintió con la condición de que no la revelarían el uno sin el otro para hacer una triple voz –en otro trabajo abordaré este tema y la Regla de Tres-; entonces inauguraron un juramento y les enseñó las partes teórica y práctica de la masonería […] Fue entonces cuando los masones fueron contados entre los reyes y príncipes. Finalmente, cercana la muerte de Betsalé’el deseó ser enterrado en el Valle de Josafat. Se grabó sobre él, conformemente a su mérito –lo que fue cumplido por esos dos príncipes-, y se grabó lo siguiente. “Aquí yace la flor de la masonería superior a muchos otros compañeros, hermano de un rey y de dos príncipes. Aquí yace el corazón que pudo esconder todos los secretos, aquí yace la lengua que jamás los reveló”. Este pasaje del Graham es claro: utiliza la figura de las Constituciones de 1723 sobre Betsale’el (uno de los arquitectos de los tres principales monumentos de la Biblia) para asignarle de una parte la práctica de la aceptación en logia de personas ajenas al oficio de masón (que eran frecuentemente nobles) y por otra parte el juramento de secreto característico del rito de la Palabra de Masón (podemos preguntarnos también de paso si la “flor” en cuestión no hacía referencia al acróstico TULIP (tulipán) cuyas letras eran las iniciales de los “cinco puntos del calvinismo”).

Quiero hacer notar que la práctica de la aceptación no era propia solamente a las logias practicantes del Mot de Maçon: esta se encontraba ya en las logias practicantes de los Antiguos Deberes. Y remarquemos también que el “valle de Josafat” cuyo nombre significa “YHVH juzga”, y que aparece en Joel 4, 2-12 como siendo el lugar del juicio final, se encontraba ya mencionado en el Examen d’un maçon de 1723, probablemente en relación con el juramento de secreto por el cual el masón juraba no revelar nada del rito bajo pena de padecer la pena capital el día del juicio final (compárese con el contenido del juramento de secreto en el Edinburgh de 1696). De hecho, el Graham menciona el “valle de Josaphat” en relación con el hecho que Betsale’el no reveló nada de los secretos de la masonería. Como precisión importante, debemos indicar que en el rito del Mason Word, y esto desde el Edinburgh de 1696, el secreto solamente se refería sobre los elementos del rito y no sobre la pertenencia de sus miembros a la logia, como lo confirma durante la primera mitad del Siglo XVIII la existencia de procesiones públicas de masones donde en el transcurso de las mismas estos desvelaban inevitablemente su pertenencia.

Joaquim Villalta, 33º R.E.A.A., V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés,
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la V Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal.
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553.
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano-Supremo Consejo Noegranadino.
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador.
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas.
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze.
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France et la Pincipauté d'Andorre du Rite de Cerneau.
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección.
Teniente Comendador del Souverain Grand Chapitre des Princes du Royal Secret - Ordre du Royal Secret.
Masonólogo.

Masonería en el Siglo XXI: "Renacer o Morir"

          ACADEMIA V IMPÉRIO

13.º Ciclo de Estudos do Rito Moderno ou Frances
Reinventar a Maconaria - Diálogo na Diversidade

Cidade do Porto - 14 e 15 Novembro de 20255

Ponencia presentada por el M.·. I.·. H.·. Joaquim Villalta

“Renacer o Morir” 

Muy Ilustres Hermanas y Hermanos, respetable auditorio, me dirijo a vosotros lleno de felicidad de participar una vez más, aunque sea a distancia en esta forma delegada, en esta magnífica Academia del V Império, en cuya primera edición tuve el honor de asistir y participar en su primera edición.

Ese fue el comienzo de la construcción de un atanor de pensamiento que continúa volcando su mejor elixir con el paso de los años.

Esta ponencia pretende ser sintética, directa y, sobre todo, sincera conmigo mismo y mi visión masónica actual, transcurrido más de una década.

La Orden, llena de valores éticos, morales, de una orto-praxis difícilmente superable, ha demostrado sucumbir a la ignorancia, el fanatismo, la ambición, el orgullo, la envidia y el fanatismo, de manera alarmante e incluso vergonzosa. Esos asesinos del Hiram legendario han crecido como la hiedra y tenemos al enemigo en casa.

Nos llenamos la boca con orgullo de ser los ideólogos y portadores de las soluciones que precisa el mundo, un mundo que en realidad es plural y multiverso; de haber construido un templo sostenido por la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad y el Amor, cuando en cambio, en el interior de nuestras logias o capítulos, en las alturas de las Obediencias o Altos Cuerpos, despreciamos al diferente, al distinto, no lo reconocemos, le llamamos ilegítimo.

Definitivamente siento vergüenza ante una praxis actual que valora al pavo real en ocasiones con un analfabetismo de nuestro origen, ser, estar y evolucionar.

La ambición por el control, por el descrédito al que está en otra parte, solo nos demuestra que, detrás de una retórica barata, no hay absolutamente nada sólido intelectual o espiritualmente de lo que pretendíamos tener desde ese 1717 fundacional.

Os prometo que este lamentable estado no me hunde anímicamente, al contrario, me da alas para seguir el objetivo que todo masón debe tener: ideales claros que nos conduzcan a lo bueno sabio y justo, autoperfeccionamiento, búsqueda del conocimiento, humildad, implicación en la justicia social, dar amor a la humanidad y a los Hermanos (si se dejan).

De hecho, la filantropía y el amor son los grandes motores que mueven a la sociedad avanzada, pues le hacen desarrollar habilidades y fórmulas que pueden ser aplicables para conseguir un desarrollo ético, cultural y material.

Pero inevitablemente, debemos hacer una introspección, y siguiendo un proceso cuasi comparable a la meditación oriental, llevar a cabo unos ejercicios psicoanalíticos y prácticos: contemplar algunas ilustraciones de las Vanités, un tipo de naturaleza muerta. Este tipo de obras simbolizan la fragilidad de la vida, la fugacidad del tiempo y la futilidad de las posesiones mundanas, a menudo utilizando símbolos como calaveras, relojes de arena o velas consumiéndose.

Esta reflexión y contemplación que hacen aflorar nuestro “Sic Transit Gloria Mundi”, ejercita lo que la filosofía denomina “Wu Wei” en el Taoísmo, refiriéndose a un estado de vacuidad mental y emocional, la Vacuidad de la mente, que permite al sabio actuar espontáneamente y sin imposiciones.

Si, Hermanos y Hermanas. Aquí no debe haber imposiciones de ningún tipo, y los francmasones trabajan mediante lo que se denomina la individualidad colectiva, pues su finalidad es idéntica, por eso trabajan en conjunto de sus individualidades.

Lamentablemente algunos masones han perdido el rumbo: ya no son masones por su conducta banal, e incumplido todo tipo de promesas realizadas en su momento. Han caído en las mieles de la obtención del poder, como la fábula de Samaniego, y utilizan la masonería pera otros fines. Si recorremos el globo terrestre, vemos tráfico y compra de patentes, de grados, de contactos financieros y negocios laborales, discriminación por género, invenciones rituales donde aparece el sexo, y un largo etcétera de aberraciones claramente cercanas a la delincuencia.

No todos, obviamente somos así. Pero en los países más desarrollados la asistencia social ya suple la necesidad de la sanidad, la formación, y la ayuda incluso económica para subsistir, sin necesidad de aplicar la caridad dieciochesca. En otros lugares, aún los masones deben suplir aquellas deficiencias y necesidades que sus corruptos gobiernos mayoritariamente no dan la atención a la ciudadanía.

En mi entorno, en Europa, debemos renacer y reconstruirnos sin imposiciones arcaicas de reconocimientos de una supuesta élite de pedigrí analfabeto, y reconocernos como tal, simplemente por haber sido recibidos legítimamente siguiendo los pasos rituales oportunos sea cual sea el Rito, como bien apuntaba el Muy Ilustre Hermano Paul-Jean Girard, para dejar a la vista la verdadera y la falsa francmasonería.

La solución dependerá de la muerte de la ambición y del acomodamiento de una masonería cada vez más envejecida por no tener nada que ofrecer.

Trabajo, estudio, amor, ayuda al necesitado, implicación social desde la familia hasta nuestros puestos de trabajo, humildad, esfuerzo y trabajo, sobre todo trabajo. ¡Gloria al trabajo!

Facta, Non Verba desde la base. Actuando así, con la eliminación de los burdos comportamientos discriminatorios, y con la voluntad sincera de la Fraternidad aniquilando el ego, con valor y motivación la masonería renacerá de nuevo, con su estatus en el Siglo XXI. En caso contrario, morirá o será un fantasma grotesco a los ojos de una mente mínimamente lúcida.

He dicho.

Joaquim Villalta
M. I.,
V Orden Grado 9 y Último del Rito Moderno o Francés,
SGIG 33º, Rito Escocés Antiguo y Aceptado

Tratado de Amistad y Reconocimiento Mutuo entre la GLMMM y el SCRME


 Mis IIPPHH/as, me complace compartirles copia del Tratado firmado por el "Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador" y la "Grand Lodge of Modern Mixed Masons", una de las Potencias Masónicas mixtas más importantes a nivel internacional y de inmensa calidad dentro de la Orden. Ambas Organizaciones no veían coherente el seguir trabajando hombres y mujeres por separado. La mixtidad está imparable. Este tratado ́nos llena de amplia felicidad, pues en el REAA, la IPH Olga Vallejo es también la Teniente Gran Comendadora del "Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado", y a pesar de que la Potencia Masónica de naturaleza transnacional que ella preside es de Rito Moderno o Francés. siempre ha estado trabajando y colaborando con todas sus fuerzas en pro de la "International Confederation of Supreme Councils of the 33º Degree of the Ancient and Accepted Scottish Rite" aportando su sabiduría en el conocimiento profundo de las diversas manifestaciones del Escocismo a través de la historia. 

Tratado de Amistad y Reconocimiento Mutuo rntre la Honorable Order of Universal Co-Masonry y el SCRME

Anunciamos con infinito júbilo y honor este Tratado de Amistad y Reconocimiento Mutuo firmado entre la Honorable Order of Universal Co-Masonry y el Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador, donde la MPSGC Magdalena Cumsille y la Suprema Comendadora Olga Vallejo ponen de manifiesto el honor infinito que supone la práctica de los más elevados valores masónicos que representa la Masonería Mixta, donde se compagina coherentemrnte la Tradición masónica y espiritual, en igualdad de género acorde a la sociedad del Siglo XXI, con el ejemplo del crecimiento, intelectual filantrópico y ético de la humanidad. 

Estamos en Pie y al Orden y rogamos al GADU para que pronto podamos vernos todos juntos personalmente. 

Recibid nuestro más fuerte y triple abrazo fraternal. 

Olga Vallejo, V Orden, 33º

Analizando la esencia de los conceptos “Escocés” y “Escocismo”

Cuando nos preguntamos por la verdadera naturaleza del término «Escocés», esta palabra puede tener múltiples sentidos y en ocasiones resulta difícil de aplicarle una precisa definición según los usos que se han hecho del mismo.
A finales del Siglo XVIII, con tantísima riqueza masónica, podríamos distinguir tres significados establecidos según su uso.
Primeramente, “Escocés” sería de entrada el nombre de uno de los más antiguos altos grados, que conoció además por causas diversas numerosas variantes con el paso de los años.
Estos grados Escoceses conservaron siempre una gran importancia en los altos grados.
Un segundo sentido, por extensión, llevaría a convertir en sinónimos de altos grados a los términos escocés y Escocismo, sea cual fuere el sistema de altos grados del que se tratara.
Finalmente, en los años 1760, apareció en Marsella un cuerpo masónico denominado “Madre Logia Escocesa”.
Esta denominación manifiesta la legitimidad pretendida por dicha madre logia para todos los grados, comprendidos también los altos grados. Practicaba un sistema en siete grados de los más clásicos: Aprendiz, Compañero, Maestro, Maestro Perfecto, Elegido, Escocés y Caballero de Oriente.

Según Roger Dachez, el término « Escocés » aparenta simplemente traducir que entre los primeros masones tanto en Francia como en Inglaterra, se mantuvo el recuerdo del importante papel desempeñado por Escocia en la maduración final del sistema especulativo masónico.
Las palabras escocés, escocismo, llegaron a significar todo lo que la Masonería designó como eminente, elegido, particularmente digno de respeto y honor, sin tener que ver con un origen propiamente relacionado con la propia Escocia».

Desde 1733 encontramos la huella de una logia Temple Bar, en Londres, habiendo conferido el grado de Maestro Escocés («Scots Master» o «Scotch Master»). Fue también conferido en una logia de Bath en 1735 y en la logia francesa» «St. George de l'Observance» no 49 de Covent Garden, en 1736.

Pierre Mollier nos recuerda la cita de Paul Valéry en la que nos indica: “Las palabras pierden su significado a medida que crecen en valor”. Esta observación se aplica muy particularmente a la palabra “escocés”. Este término atribuido en masonería, de múltiples significaciones, se encuentra siempre dentro de una aureola de prestigio y de misterio. Los francmasones han forjado incluso el neologismo “escocismo”, Igual de elusivo al tratar de obtener una definición precisa. Debemos recordar los significados sucesivos que la palabra pudo llegar a tener en las logias.

Cronológicamente, “escocés” supone en primer lugar el nombre de uno de los más antiguos altos grados. Es en París, el 11 de diciembre de 1743, que encontramos el primer testimonio de la existencia del término. La Grande Loge de France pone en guardia a los hermanos contra lo que parece como una novedad: «Teniendo en conocimiento que desde hace poco tiempo algunos hermanos se presentan bajo el título de maestro escocés y reivindican en algunas logias, derechos y privilegios…».
En 1744, en L'Ordre des francs maçons trahi, el “abbé Pérau” expresa: "No ignoro que está habiendo un vago ruido entre los francmasones, respecto a una cierta orden a la que llaman los Escoceses, superior a lo que se afirma, masones ordinarios y que tienen sus ceremonias y sus secretos aparte". Parece que hubo, desde el principio, varias escuelas concernientes a las ceremonias y secretos particulares de los escoceses. Así, en París, el grado misterioso del abbé Pérau, condenado en un primer tiempo por la gran Logia de Francia en 1743, es según toda probabilidad, el que nosotros conocemos bajo la denominación de Escocés de las 3 JJJ., también llamado Escocés de París o Escocés de Clermont.

En la Francia meridional, la masonería parece haber primitivamente practicado otro tipo de escocés denominado «de la Bóveda », muy pronto presentado como una  como una «Masonería de Perfección». Este «Escocés de Perfección» versión francesa del Royal Arch británico, retoma un tema clásico del esoterismo judeo-cristiano. Revela la existencia de una palabra perdida, el verdadero nombre de Dios, cuidadosamente conservada en una bóveda secreta oculta bajo el Templo de Salomón. Estos grados de Escocés conservarán siempre una gran importancia en la masonería de altos grados. Por extensión, a partir de mediados del siglo XVIII, los términos “escocés” o “escocismo” se convierten en sinónimos de altos grados.
Este significado es probablemente el más legítimo, en cualquier caso, el más lógico.
A principios del siglo XIX, cuando el Gran Chapitre General de Francia se enfrentará a la concurrencia de un nuevo rito titulado "escocés", reclamará alto y claro su "ecocismo" y su perfecta regularidad "escocesa".

En los años 1760, como ya hemos apuntado, aparece en Marsella un cuerpo masónico que se denomina “Madre Logia escocesa” apelando la legitimidad sobre todos los grados comprendidos los altos grados. Esta tiene una gran proyección en Provence, después más ampliamente en el Midi francés y finalmente en París. En esta Madre Logia, lo que terminará denominándose “Rito Escocés” profesado por esta y sus logias hijas se refiere ante todo a los altos grados. No obstante, por razones poco claras, los grados azules practicados por la madre logia presentaban algunas particularidades como la colocación de los grandes candelabros alrededor del cuadro de logia. Por deriva semántica, se vino hablando de grados simbólicos del Rito Escocés, es decir, del rito practicado por la madre Logia Escocesa, lo que habría sido unos años antes un sinsentido, de características fundamentalmente Modernas a nivel formal.

Al inicio del Siglo XIX la corriente animada por la Madre Logia Escocesa se fusiona con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, versión francesa de la masonería de los Antiguos, aportada desde las Antillas y de los estados Unidos de América por los masones refugiados de Santo Domingo. Los usos “escoceses” y “Antiguos y Aceptados” fueron amalgamados para la masonería simbólica en la “Guía de los masones escoceses” entre 1804 y 1820 (fecha de su edición). Poco a poco, el término “escocismo” vino equívocamente (pues realmente hace alusión a los altos grados de otros ritos) a designar el Rito Escocés Antiguo y Aceptado en todos sus componentes, tanto en lo referente a la masonería simbólica como en la de los altos grados. Esta acepción de la palabra es no obstante puramente francesa, puesto que en la mayor parte de los países el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (o también denominado simplemente Rito Antiguo y Aceptado como sucede en Inglaterra y Gales, por ejemplo) suele ser exclusivamente un sistema de altos grados.

Al final de esta revisión histórica, y como ya apunté, uno puede preguntarse si no sería apropiado reservar el término "escocismo" para la masonería de altos grados, cualquiera que sea el sistema en cuestión.

Queda la pregunta del origen de la palabra "escocés". ¿Por qué los masones de la primera masonería especulativa, en la década de 1730, bautizaron el rango terminal donde fueron revelados los secretos más elevados de la Orden, Maestro "Escocés"? Encontramos, un poco antes, rastros de maestros escoceses en algunas logias inglesas. Es probable que conocieran el papel esencial de la masonería operativa escocesa en la formación de la masonería moderna especulativa. Al comienzo de la Francmasonería especulativa, este calificativo honró el origen geográfico, muy real, de los misterios más profundos de la Orden. 

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 del Grande Oriente Lusitano
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas
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Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección

Bibliografía base:

Pierre Mollier, “Naissance et essor du Rite Écossais Ancien Accepté en France :
1804-1826”
ÉDITIONS DERVY
2004

Pierre Mollier, Encyclopédie de la franc-maçonnerie”, Le Livre de Poche, 2008 “
article « Écossais ».

Joaquim Villalta, “Apuntes sobre Joseph Cerneau y su Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. El otro legado de Étrienne Morin.

Joaquim Villalta, “Palabra de Masón.

R.Dachez, “Histoire de la Franc-maçonnerie Française, p.61, PUF 2003.

Paul Naudon, “Histoire générale de la franc-maçonnerie, Presses universitaires de France, 1981.




Sobre la "imprecisa y manipulada" definición de los conceptos "Escocés" y "Escocismo".

En otros estudios hemos abordado el porqué de la gestación de la práctica Ritual del Mason Word, origen de las diversas y posteriores versiones de este Rito que desembocaron con el paso de los años y con mutaciones o añadiduras en la totalidad de la práctica ritualística francmasónica hoy conocida, sea del tipo que fuere, a pesar de que podamos herir con ello románticas concepciones o bellas fantasías.
Nuestra intención es esclarecer nuestros verdaderos orígenes y, a pesar de que en mi andadura personal se me han venido abajo falsos mitos e infundadas ideas legendarias que me fueron transmitidas erráticamente, la realidad aparecida ante mis ojos no es menos digna que las impresentables tesis ocultistas que a día de hoy todavía se transmiten de boca a oreja a los neófitos, sino al contrario: dan un sentido aún más perenne y sólido a nuestra Orden dotándola de una cualidad universal y de una vigencia en sus valores sin apenas precedentes comparables con otras instituciones, llámense filosóficas, espirituales o filantrópicas.

Así, la creación del MW hacia 1637 por los masones calvinistas de la logia escocesa y calvinista de Kilwinning, nace como respuesta a la obligación impuesta por Schaw de practicar un arte de memoria. Esta logia, rechazando la continuidad de la práctica del rito de recepción prescrito por los Antiguos deberes anglicanos, opta por la forma de un catecismo simbólico, cuyo vocabulario está compuesto de imágenes conformemente a la tradición de las artes de memoria, pero unas imágenes verbales (metáforas, alegorías) debido en una parte a la confesión presbiteriana y por otra del carácter iconoclasta característico del calvinismo que forzó a dicha logia a esa sustitución de la imagen verbal en lugar de la imagen plástica.
Puede resultar chocante cómo, aprovechando o dotándose de este instrumento ritual, la Gran Logia de Londres innovó ontologizando el rito originalmente calvinista de MW y se dio como marco jurídico las Constituciones de 1723, abriendo las puertas de la logia a todos los practicantes de la religión natural (orto-praxis moral) sin consideración para las ortodoxias que quedaban sólo como opiniones individuales rompiendo por este eclecticismo con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes, abriendo la puerta a los ateos teóricos y al deísmo.

Antes de proseguir, creo que se hace necesario para centrar el término “Escocés”, utilizado en el título de esta entrada, hacer un pequeño resumen de aspectos fundamentales tratados en anteriores artículos: desarrollado entre 1696 (Edimburgo) y 1711 (Trinity College), antes de ser transmitido por Anderson en 1714 a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres de 1717, recordemos que el rito de MW fue importado desde Escocia a Irlanda (1711) e Inglaterra. En Inglaterra solo era practicado por la Gran Logia de Londres: las otras logias de Inglaterra, que se podrían con todo derecho llamar las antiguas logias operativas inglesas como las de York y de Chester, e incluso como la que publicó las Constituciones Roberts en 1722, practicaban el rito de los Antiguos deberes operativos ingleses. Así, aunque algunos sigan ignorándolo, los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres (a saber el rito de MW), pero gran número de ellos, siendo católicos, reprochaba a esta última haber roto con la religiosidad de los Antiguos deberes operativos (lo que se explica visto la orientación filosófica y ecléctica, es decir no confesional, de la Gran Logia de Londres) y fue una de las razones para que los masones irlandeses, la mayoría católicos, rompieran con la Gran Logia de Londres (cuyo rito practicaban) e integraron al Mason Word las oraciones inspiradas de la religiosidad confesional de los Antiguos deberes operativos.
Los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos rechazaron la opción filosófica de la Gran Logia de Londres y prefirieron a la religión natural, una religiosidad confesional inspirada de aquella de los Antiguos deberes operativos. No obstante, aunque la Gran Logia de los Antiguos tendió a inspirarse en el modelo religioso surtido por los Antiguos Deberes no practicaba sin embargo su rito: practicaba una versión del Mason Word.
Entre 1710 y 1725, las logias escocesas que practicaban el rito del MW eran de dos tipos: habían por un lado las logias calvinistas federadas por la logia-madre calvinista de Kilwinning, y había por otro lado las logias episcopalianas (arminianas, es decir próximas a los católicos y anglicanos) como la logia de Dumfries que practicaba en efecto el rito de MW (poseemos dos rituales de MW de esta logia: el Dumfries n° 4 de 1710, y el ritual de 1727 divulgados en la Confesión de un masón). Los jacobitas siendo católicos solo habrían podido ser recibidos en logia en el rito de MW en dos marcos instituidos: o la Gran Logia ecléctica de Londres, que estaba abierta a todas las confesiones, o en una de las logias no calvinistas de Escocia, como la logia episcopaliana de Dumfries, que practicaba este rito.
Por tanto, insistimos una vez más, la masonería introducida en la Europa continental era del tipo o forma de lo que se calificaría como “Modern”.

Los conceptos “Masonería Escocesa”, “Escocismo” o “Escocés”, son muy vagos y de imposible definición, salvo el de la particular génesis formal/ritual referida al Mason Word. En cuanto a las otras acepciones del término “escocés”, se abre un abanico de variables que en muchos casos han tergiversado la realidad original de la francmasonería (especulativa, por supuesto, y de la que somos únicamente herederos directos).
Cuando abordamos la figura de los Maestros Escoceses de los años 1740 en Francia que van a dar origen a la proliferación continental de sucesivos grados presentados como terminales en su momento (y sirve la posterior argumentación para los Scots Masters mencionados en algunas logias londinenses de los años 1730) y, consecuentemente, al nacimiento de lo que hoy conocemos como Altos Grados, se abre la veda que da entrada a las presupuestas prerrogativas y privilegios de un grupo de élite presentado apócrifamente como curador de la Orden y sus misterios, así como una puerta al sincretismo de lo más desordenado.
Curiosamente, cuando miramos estos primeros altos grados, como el “Maître Parfait”, donde la leyenda de Hiram no juega ningún rol particular, vemos que la Palabra final comunicada es precisamente la misma que la Palabra del grado de Maestro de toda la tradición Francesa. Como bien apunta Roger Dachez, esto nos podría hacer sugerir que se tratara de un antiguo grado (distinta forma) de Maestro.

Vemos por otra parte, sobre textos de 1725-26, un grado situado en tercera posición estructurado por los mismos secretos del grado de “Maestro de Logia” algunas décadas después, o como “Escocés de las 3 JJJ” o en la versión “Escocés de París” de 1745, poseyendo un contenido sustancialmente idéntico al de Maestro Instalado del de tradición inglesa de 1760. En esta línea de investigación, todo apunta a que los antiguos “Altos Grados” no lo fueron en realidad. Fueron alternativas del grado terminal, problema propuesto en los años 1720 en Inglaterra, y al cual la formación del grado de Maestro hirámico aportó una primera respuesta que finalmente adoptó la Gran Logia de Londres, pero cuyo proceso abrió diferentes vías paralelas de resolución que siguieron funcionando simultáneamente y que atravesaron también el Canal de la Mancha.

Estas originales semillas dieron múltiples y variados frutos en un abonado y diverso suelo continental (por ejemplo baste recordar la porosidad y permanente interrelación franco-belga). No nos extrañemos, por tanto de que el concepto “grados escoceses” cualificados a todos aquellos que se consideraban por encima – más sin razón que con ella- del Magisterio “estándar”, sean perfectamente aplicables a los Altos Grados codificados en el Rito Francés o Moderno llevado a cabo en los años 1780 y practicados por doquier con anterioridad. Véase su forma estructural “Modern” e incluso para aquellas pretendidas logias denominadas escocesas (Marsella, Aviñón o París) que también tenían tres primeros grados de tipo Moderno donde la originalidad diferencial en la estructura simbólico-ritual, era casi simplemente el tema de la ubicación del ternario SE-SO-NO y su asimilación con los pilares SFB, aunque fiel a su genética “Modern”, conservaba el ternario Sol, Luna, M de L como 3 GL.

Quiero finalizar este artículo, al hilo de lo que más arriba apuntaba, agradeciendo las luces aportadas por aquellos Hermanos que con su esfuerzo, trabajo, ejemplo y tesón, me han dado las pistas y herramientas para sacarme de la duda y del error. Respeto por supuesto las opiniones y vivencias masónicas de cada miembro de la Orden. Pero siento gratitud hacia esos Hermanos que han permitido que la mía sea más coherente para conmigo mismo, a la luz de aquello que hoy veo más claro.
A todos ellos, gracias por sus enseñanzas. Me siento más libre.

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
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Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France du Rite Ancien et Accepté (Cerneau's Rite)
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección